{"id":2022,"date":"2016-04-11T14:02:20","date_gmt":"2016-04-11T14:02:20","guid":{"rendered":"http:\/\/caumas.org\/revista\/?p=2022"},"modified":"2016-04-11T14:10:03","modified_gmt":"2016-04-11T14:10:03","slug":"el-verdadero-milagro","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/caumas.org\/revista\/el-verdadero-milagro\/","title":{"rendered":"El verdadero milagro"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<h1>El verdadero milagro<\/h1>\n<p>[\/vc_column_text][vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;]<div class=\"hr-thin style-line\" style=\"width: 100%;border-top-width: 1px;\"><\/div><div class=\"gap\" style=\"line-height: 30px; height: 30px;\"><\/div>[vc_row_inner][vc_column_inner width=&#8221;1\/6&#8243;][vc_single_image image=&#8221;1673&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; style=&#8221;vc_box_rounded&#8221; css_animation=&#8221;fadeInLeft&#8221;][\/vc_column_inner][vc_column_inner width=&#8221;5\/6&#8243;][vc_column_text]<strong><br \/>\nD. MANUEL P\u00c9REZ VILLANUEVA<\/strong><strong>.<br \/>\n<\/strong>Especialista en Salud Mental y aplicaci\u00f3n a la Cl\u00ednica de las Ciencias Humanas y Sociales[\/vc_column_text][\/vc_column_inner][\/vc_row_inner][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_empty_space][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_empty_space][vc_column_text]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00edan viajado como turistas a un ex\u00f3tico pa\u00eds y ahora no paraban de relatar a cuantos pod\u00edan la singular experiencia que en \u00e9l vivieran.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante un tiempo fueron el centro de las tertulias en la peque\u00f1a villa. Incluso dieron alguna que otra charla relatando lo sucedido e invitando a los asistentes a intentar la misma aventura.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto \u00faltimo lo dec\u00edan con manifiesto orgullo, dej\u00e1ndose acariciar por la ola de admiraci\u00f3n que sus palabras despertaban, si bien a continuaci\u00f3n y de forma parad\u00f3jica, dejaban traslucir cierta disconformidad con lo dicho y desaconsejaban intentar tal experiencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero -explicaban los reci\u00e9n llegados-, tuvieron que contactar con determinadas personas acerca de las cuales les hab\u00edan informado. Despu\u00e9s, estas personas los encaminaron a otras distintas y estas otras a un lejano lugar apartado de la civilizaci\u00f3n, casi en plena selva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">All\u00ed, tras muchos miramientos, consiguieron ser aceptados por un anciano que viv\u00eda alejado del mundo, medio desnudo y apenas con techo. Seg\u00fan les dijeron, era un experto en la materia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Insist\u00edan los conferenciantes en que no era f\u00e1cil conseguir aquella aceptaci\u00f3n. Ellos la hab\u00edan obtenido por el vivo inter\u00e9s que demostraron y por la obediencia y docilidad con que siguieron todas las encomiendas del extra\u00f1o personaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo cierto fue que, al fin, y tras varios d\u00edas de instrucci\u00f3n, consiguieron tener acceso a la misteriosa substancia sobre la que tanto hab\u00edan o\u00eddo hablar y a la que ahora ellos se refer\u00edan calific\u00e1ndola con los m\u00e1s extraordinarios apelativos: un polvo negro procedente de una combinaci\u00f3n muy precisa de hongos macerados que el anciano guardaba en peque\u00f1as cazuelas de c\u00e1scara y que les permiti\u00f3 acariciar con los dedos tras mantenerse varios d\u00edas a su lado siguiendo sus normas de alimentaci\u00f3n y de vida.<\/p>\n<p><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Cara-y-humo.jpg\" rel=\"attachment wp-att-2025\" data-dt-img-description=\"\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-2025 aligncenter\" src=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Cara-y-humo-1024x340.jpg\" alt=\"Cara y humo\" width=\"1024\" height=\"340\" srcset=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Cara-y-humo-1024x340.jpg 1024w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Cara-y-humo-300x100.jpg 300w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Cara-y-humo-768x255.jpg 768w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/Cara-y-humo.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco despu\u00e9s, tras inhalar una y otra vez el humo que la combusti\u00f3n de tal producto desprend\u00eda y seguir las encomiendas del oficiante, que merodeaba alrededor de ellos para dar cumplimiento a la necesaria ceremonia, los viajeros lograron experimentar fascinados lo que tanto les impresion\u00f3: la disoluci\u00f3n de todas las cosas que les<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era como si de repente todo el mundo se hubiese convertido en una endeble monta\u00f1a de melaza para dar paso en su lugar a un sorprendente cosmos de vivos colores y extrema luminosidad, un mundo ca\u00f3tico y an\u00e1rquico, lleno de extra\u00f1as criaturas, unas semejantes a seres conocidos, otras aparentemente absurdas, todas a la vez il\u00f3gicas y terribles y todas con la manifiesta intenci\u00f3n de abalanzarse sobre los experimentadores que, seg\u00fan relataban, sent\u00edan una extra\u00f1a combinaci\u00f3n de relajaci\u00f3n y de morboso temor, de placer y de p\u00e1nico, constatando a la vez, de forma v\u00edvida, como su cuerpo se iba desvaneciendo poco a poco para identificarse con cualquier cosa que ante ellos apareciese: feroces animales, exuberantes flores de intensa coloraci\u00f3n, geom\u00e9tricas formas, imposibles estructuras de subyugante atractivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nada en aquel mundo era coherente ni previsible; las cosas se transformaban de repente en su contrario, lo tangible se desvanec\u00eda, el efecto esperable no segu\u00eda a la causa, nada pod\u00eda establecerse por mucho tiempo en una contextura habitual, nada segu\u00eda los c\u00e1nones de algo previamente establecido; nada era racional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la ma\u00f1ana siguiente una intensa postraci\u00f3n y un gran cansancio se hab\u00edan apoderado de ellos. Estuvieron casi todo el d\u00eda vomitando y temblando de fr\u00edo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mundo se les antojaba algo sucio y tedioso. No ten\u00edan ganas de comer ni de levantarse de la cama.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pidieron al anciano experimentar de nuevo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tardaron varios d\u00edas en recobrar la calma habitual y el estado normal de salud. Finalmente, el imperativo del viaje de retorno los devolvi\u00f3 a su vida normal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en ella -segu\u00edan explicando- hicieron balance de lo vivido y llegaron a la conclusi\u00f3n de que hab\u00eda sido una experiencia positiva, por cuanto les hab\u00eda mostrado con evidencia que este mundo nuestro no es sino uno m\u00e1s entre los muchos posibles, una construcci\u00f3n tan ilusoria como tantas otras que la mente forja. Y demostraba tambi\u00e9n la raz\u00f3n que asist\u00eda a tantos fil\u00f3sofos que lo hab\u00edan reputado de irreal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gente aplaudi\u00f3 con gran entusiasmo cuando los oradores concluyeron. Y hubo despu\u00e9s un largo per\u00edodo de tiempo destinado el coloquio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A todos fascinaba aquella posibilidad de experimentar lo desconocido, otros planos, diferentes dimensiones, cualquier mundo extra\u00f1o que los arrebatase de una rutina que, a juzgar por el inter\u00e9s manifiesto durante la disertaci\u00f3n, les disgustaba profundamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y por eso se redobl\u00f3 su entusiasmo cuando los viajeros abandonaron la sala rodeados por el franco embeleso de los asistentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay una gran fascinaci\u00f3n por los estados de conciencia no habituales.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/psyche-518161_1280.jpg\" rel=\"attachment wp-att-2028\" data-dt-img-description=\"\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-large wp-image-2028\" src=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/psyche-518161_1280-1024x682.jpg\" alt=\"psyche-518161_1280\" width=\"1024\" height=\"682\" srcset=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/psyche-518161_1280-1024x682.jpg 1024w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/psyche-518161_1280-300x200.jpg 300w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/psyche-518161_1280-768x511.jpg 768w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2016\/04\/psyche-518161_1280.jpg 1280w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestra especie, con su estulticia, ha establecido sobre la tierra una vida que a casi nadie satisface, una vida que a menudo se hace realmente insufrible, por lo que algunos cifran sus \u00faltimas esperanzas en que se produzca el milagro de poder acceder, por el medio que sea, a alguna extra\u00f1a y distinta dimensi\u00f3n, a alg\u00fan esot\u00e9rico plano, a alguna prodigiosa experiencia, en resumen, a otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y si esto se consigue, se considera afortunado al que lo logra y se califica su experiencia de tan admirable como lo pueda ser un milagro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero: \u00bfd\u00f3nde est\u00e1 en realidad tal milagro?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos los d\u00edas nos sumimos en ca\u00f3ticos universos cada vez que nos dormimos. A poco que so\u00f1emos despiertos ya confundimos las im\u00e1genes con la realidad. Un poco de fiebre, un exceso en el consumo de alcohol o de alguna otra substancia y lo cotidiano se rompe y pasa a ser habitado por extra\u00f1as apariencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un profundo ensimismamiento, una relajaci\u00f3n adecuada, una excesiva concentraci\u00f3n, una disciplina regularmente ejercida y vemos c\u00f3mo, queri\u00e9ndolo o no, nos vamos deslizando hacia territorios desconocidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quienes estudian los estados alterados de conciencia saben cuan f\u00e1cil es apartarse de lo que ellos llaman el estado consensual, este estado nuestro de todos los d\u00edas, el mundo de la vigilia, al que dan tal nombre por sospechas que no se ha cimentado tal como se nos presenta sino tras enormes per\u00edodos de consenso perceptivo e intelectual.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquellos que tratan de cerca las enfermedades mentales podr\u00edan hablarnos de la fragilidad en que se cimenta este presentarse cotidianamente de lo \u201cnormal\u201d y de lo sorprendente que es el que tal regularidad de las cosas se d\u00e9 en medio del hervidero que se esconde al acecho en lo profundo del cerebro, amenazando con sus alocadas invasiones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Miles de personas, aquejadas de dolencias ps\u00edquicas, habitan de continuo o por momentos en pa\u00edses por completo extra\u00f1os para nosotros: los delirios de los paranoides, las alucinaciones de los esquizofr\u00e9nicos, las alteraciones perceptivas de los psic\u00f3ticos, las extra\u00f1as estructuras l\u00f3gicas de los hebefr\u00e9nicos o la desdoblada realidad de los obsesos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta, evidentemente, ser\u00eda la cara de lo patol\u00f3gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, por la otra cara de lo mental, aquella envuelta en un halo de respeto y de misterio, las frecuentes visiones de los meditadores, los arrebatos m\u00edsticos o pseudom\u00edsticos, las inquietantes experiencias que el mundo de lo paranormal refleja, la incursi\u00f3n en los \u00e1mbitos transpersonales, astrales, antenatales o, por concluir de alg\u00fan modo, las posibles introyecciones que el trance hipn\u00f3tico permite, no dejan de ser muchas veces solapados escapismos, otras veces atentados contra una rutina que nos parece poco satisfactoria, pero siempre alejamientos de la coherencia que la mente ha establecido como su estado natural de reposo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">F\u00e1cil es caminar de lo l\u00f3gica al caos. Dif\u00edcil, muy dif\u00edcil, lograr que en el medio de ese caos un reducto de l\u00f3gica resista sus embates.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ello, en realidad, el verdadero milagro, lo sorprendente y que sin duda alguna precisa ser mimado, comprendido y custodiado, es esta posibilidad de un mundo de relativa coherencia, estable, continuo en su esperada forma y l\u00f3gico en su decurso de cada d\u00eda, mundo que se nos ofrece simplemente con despertar, siempre ah\u00ed, confiable, hoy igual que ayer, manso a nuestras percepciones como un perro fiel, leal en su manifestaci\u00f3n como algo realmente noble y coordinado consigo mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese es el verdadero milagro. Que en el centro del desorden, de la infinita complejidad y del prol\u00edfico repertorio de posibilidades, se d\u00e9 cada ma\u00f1ana el mismo mundo ante nosotros y en \u00e9l nuestra vida en cotidiana ilaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que el complej\u00edsimo ordenador que representa nuestro cerebro, capaz de plasmar innumerables escenarios y presentar ante los sentidos insospechados mundos y estados de conciencia, deslabazados, inconexos, parad\u00f3jicos e irracionales, sea d\u00f3cil y consecuente en su terca adhesi\u00f3n a un programa determinado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin duda tal milagro precis\u00f3 de eones de tiempo para constituirse. Una decisi\u00f3n percepcional que nos apart\u00f3 de las fantasmag\u00f3ricas peripecias que la mente del hombre primitivo hubo de encarar, plenas de ut\u00f3picos seres, de mitol\u00f3gicas presencias, de amedrentadores panteones, inanimadas cosas que cobraban vida, terribles arquetipos reclamando sus derechos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Milagro por el cual, sin duda alguna, advino a nosotros el m\u00ednimo necesario de cimentaci\u00f3n para que sea posible lo que entendemos por existencia humana, para que sea posible una cancha relativamente s\u00f3lida y fiable en la que el juego del amor y la relaci\u00f3n sean posibles y la permanencia argumental en pos de un bien tangible, de una verdad experimentable y de una belleza humanizada puedan saludarnos al nacer el d\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuidemos pues, como cuidamos de la higiene de nuestras alcobas, de que la debida higiene mental se instale en este mundo nuestro de la vigilia, este estado conciencial de la normalidad consuetudinaria que tanto tiempo a costado construir y tanto parecen denigrar las filosof\u00edas y las enso\u00f1aciones; cuidemos de la eficiente floraci\u00f3n de nuestra especie en esta tierra que todos los d\u00edas pisamos y tengamos como nuestra m\u00e1s apasionante aventura perfeccionar y mejorar el estado de las cosas en tal plano, antes que intentar escapada alguna a los territorios de lo irracional.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al igual que el rumor de los autom\u00f3viles, que de la calle llega a trav\u00e9s de las ventanas a la sala de conciertos, o el susurro de los espectadores, ruido de fondo que no nos impide la concentraci\u00f3n en la sinfon\u00eda que sobre el escenario se nos ofrece, as\u00ed es el mundo de lo hipnag\u00f3jico y especular: ruido de fondo que amenaza este gran espect\u00e1culo de la vida de vigilia, verdadero escenario para la realizaci\u00f3n del hombre, prodigio en verdad sorprendente y magn\u00edfico que nuestra mente realiza todos los d\u00edas en el oc\u00e9ano de las anarqu\u00edas y que nos reserva todav\u00eda su m\u00e1s gloriosa floraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El es, sin duda y con toda seguridad, el verdadero milagro.<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text] El verdadero milagro [\/vc_column_text][vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_row_inner][vc_column_inner width=&#8221;1\/6&#8243;][vc_single_image image=&#8221;1673&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; style=&#8221;vc_box_rounded&#8221; css_animation=&#8221;fadeInLeft&#8221;][\/vc_column_inner][vc_column_inner width=&#8221;5\/6&#8243;][vc_column_text] D. 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