{"id":4457,"date":"2019-01-10T20:23:44","date_gmt":"2019-01-10T20:23:44","guid":{"rendered":"http:\/\/caumas.org\/revista\/?p=4457"},"modified":"2019-01-10T20:23:44","modified_gmt":"2019-01-10T20:23:44","slug":"audema-%c2%b7-cronica-de-la-visita-a-valladolid-ruta-del-hereje-con-delibes-y-eva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/caumas.org\/revista\/audema-%c2%b7-cronica-de-la-visita-a-valladolid-ruta-del-hereje-con-delibes-y-eva\/","title":{"rendered":"AUDEMA \u00b7 Cr\u00f3nica de la visita a Valladolid, Ruta del Hereje, con Delibes y Eva"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column][vc_single_image image=&#8221;4458&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css_animation=&#8221;fadeInDown&#8221; css=&#8221;.vc_custom_1547151764763{margin-bottom: 0px !important;border-bottom-width: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;}&#8221;][vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_row_inner][vc_column_inner][vc_column_text]Con motivo de haber le\u00eddo en el Taller de Lectura la obra de Delibes \u201cEl Hereje\u201d, nos encontramos en Valladolid adonde nos ha llevado el Ave. Dejando a nuestra izquierda Campo Grande, y con un d\u00eda fresco y oscuro, pero sin lluvia, comenzamos a pasear de la mano de la profe, dirigi\u00e9ndonos en principio por Recoletos a la casa donde naci\u00f3 el escritor el 17 de Octubre de 1.920.<\/p>\n<p>Tras esta breve visita al lugar donde naci\u00f3 este miembro de la Real Academia Espa\u00f1ola desde 1.975, galardonado con numerosos premios literarios, entre ellos el Premio Nacional de las Letras Espa\u00f1olas y el Premio Miguel de Cervantes, nos vamos a acercar a la casa de este \u00faltimo durante el tiempo que vivi\u00f3 en Valladolid.<\/p>\n<p>Lo que hoy se visita como Museo Casa de Cervantes, eran en su construcci\u00f3n 3 distintas viviendas con planta baja y dos alturas, destinadas a inquilinos. En los siglos XIX y XX, tras tener distintos propietarios, la vivienda en que vivi\u00f3 Cervantes, que era la central de las tres, acaba en manos del Rey Alfonso XIII en 1.912, y Mr. Archer Huntington, Presidente y fundador de la Hispanic Society of America, adquiere las otras dos, aperturando en su conjunto la Biblioteca Popular y Cervantina.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Noticias-13-02.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-4459\" src=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Noticias-13-02.jpg\" alt=\"\" width=\"999\" height=\"339\" srcset=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Noticias-13-02.jpg 999w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Noticias-13-02-300x102.jpg 300w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2019\/01\/Noticias-13-02-768x261.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 999px) 100vw, 999px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Tras esta visita nos dirigimos a la Plaza de Zorrilla, para leer algunos textos de este gran escritor, D. Jos\u00e9 Zorrilla y Moral, tambi\u00e9n nacido en Valladolid, en 1.817, y autor de \u201cDon Juan Tenorio\u201d, entre muchas otras obras.<\/p>\n<p>Y ahora ya s\u00ed comenzamos con la Ruta del Hereje, si bien para ser sinceros, la vamos a comenzar del rev\u00e9s, pues este punto es donde termina la Ruta preparada por el Ayuntamiento, pero a nosotros nos es m\u00e1s c\u00f3modo y \u00fatil hacerla as\u00ed.<\/p>\n<p>En ese entorno fant\u00e1stico con la gran fuente que deja entrever ese edificio hist\u00f3rico que es la Academia de Caballer\u00eda, tenemos la estatua que su ciudad dedica a este escritor.<\/p>\n<p>En la Plaza de Zorrilla, fuera de los muros de la villa al atravesar la Puerta del Campo, se asist\u00eda al \u00faltimo acto del proceso contra los luteranos, su quema p\u00fablica, aunque la mayor\u00eda de ellos eran ejecutados mediante garrote vil antes de arrojar sus cuerpos a las llamas. Sus cenizas eran aventadas para que no quedara ning\u00fan rastro de estos herejes condenados por la Inquisici\u00f3n.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed nos dirigimos a la Iglesia de Santiago, en la calle peatonal de su mismo nombre, donde Delibes nos recuerda que era aqu\u00ed donde predicaba cada viernes el Doctor Cazalla.<\/p>\n<p>De Santiago nos dirigimos a la Plaza Mayor, que en el siglo XVI era la Plaza del Mercado y el lugar donde se celebraban todo tipo de fiestas, civiles, religiosas y autos de fe. Tras su incendio en 1.561 se reconstruy\u00f3 por orden de Felipe II, con dise\u00f1o de Francisco de Salamanca.<\/p>\n<p>Los condenados acud\u00edan a esta ceremonia vestidos con corozas en la cabeza y sambenitos en el pecho. Tras finalizar el auto los presos penitenciados volv\u00edan a la c\u00e1rcel, y los dem\u00e1s eran montados en borriquillas y llevados a trav\u00e9s de la ya visitada calle Santiago, al lugar de ejecuci\u00f3n de la condena.<\/p>\n<p>Caminando ahora por la actual calle Ferrari, en esa \u00e9poca calle de Orates, llegamos a la Plaza de Fuente Dorada. En esa calle de Orates se encontraba el Hospital de los Inocentes o de Orates, donde Cipriano se ve obligado a ingresar a su esposa Teo \u201cLa reina del p\u00e1ramo\u201d cuando esta enloquece.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n se encontraba en esta calle la taberna de Garabito, donde Bernardo Salcedo acud\u00eda a tomar vino con los amigos, u por ah\u00ed lleg\u00f3 el cortejo de los reos hacia el auto de fe desde la c\u00e1rcel de la Inquisici\u00f3n a la Plaza Mayor.<\/p>\n<p>Aqu\u00ed hacemos una paradita para un caf\u00e9, y luego continuar hacia San Benito donde se encuentra la llamada capilla de los Condes de Fuensalda\u00f1a, reconstruida y ampliada en 1456, uno de los elementos arquitect\u00f3nicos claves, cuyas ruinas se han respetado en la rehabilitaci\u00f3n del Museo Patio Herreriano.<\/p>\n<p>En la Capilla de los Fuensalda\u00f1a es enterrada Do\u00f1a Leonor de Vivero, madre del Doctor Cazalla. En la muy cercana calle, hoy llamada del Doctor Cazalla, estuvo la casa de Do\u00f1a Leonor que serv\u00eda de lugar de reuni\u00f3n para los concili\u00e1bulos de los luteranos.<\/p>\n<p>Rodeamos San Benito por la calle de la Encarnaci\u00f3n y nos dirigimos al Convento de Santa Catalina, en la calle Santo Domingo de Guzm\u00e1n, donde residen las monjas dominicas implicadas en el proceso del Doctor Cazalla. Se encuentra junto a los Conventos de Santa Clara y Santa Mar\u00eda de Bel\u00e9n.<\/p>\n<p>Dejamos estos Conventos reformistas y nos dirigimos hacia el que fue Palacio de los Condes de Benavente, en la Plaza de la Trinidad, hoy Biblioteca P\u00fablica. En este Palacio se instal\u00f3 en el siglo XIX el Hospicio de la Ciudad, una instituci\u00f3n que en el siglo XVI estaba a cargo de la Cofrad\u00eda de San Jos\u00e9 de los Ni\u00f1os Exp\u00f3sitos, lugar donde estudia Cipriano Salcedo. En las cercan\u00edas se encontraba la juder\u00eda de Valladolid, donde los Salcedo ten\u00edan un almac\u00e9n de lanas que vend\u00edan a Flandes a trav\u00e9s de los comerciantes de Burgos.<\/p>\n<p>De aqu\u00ed nos acercamos a la Plaza de San Pablo, en cuya cercan\u00eda, concretamente en la Corredera de San Pablo, hoy calle de las Angustias, sit\u00faa Delibes la vivienda de los Salcedo, donde Cipriano nace en 1.517. Junto a la Plaza de San Pablo nos encontramos con el Palacio de Pimentel y el antiguo Palacio Real. En la iglesia conventual de San Pablo fueron bautizados Felipe II y Felipe IV. Se encuentra adosado al Colegio de San Gregorio y pr\u00f3xima al resto de sedes del Museo Nacional de Escultura. En su interior fue enterrado Don Francisco de Sandoval y Rojas, primer Duque de Lerma, junto a su esposa, y nos encontramos con distintas obras de Gregorio Fern\u00e1ndez.<\/p>\n<p>Nos acercamos ya de prisa, porque se acerca la hora pactada con el restaurante para comer, al Palacio de Pimentel, hoy Diputaci\u00f3n de Valladolid, donde podemos apreciar los azulejos del zagu\u00e1n, relacionados con el bautizo de Felipe II, donde se cuenta la leyenda que por una de las ventanas del palacio, de la que cuelga una cadena, fue sacado el rey Felipe II al nacer para que fuera bautizado en la Iglesia de San Pablo, pues de salir por la puerta del palacio deber\u00eda haber sido bautizado en la Iglesia de San Mart\u00edn. En su interior podemos apreciar el patio, tambi\u00e9n con mosaicos.<\/p>\n<p>El palacio que ha llegado a nuestras manos est\u00e1 muy alterado debido a las grandes transformaciones que ha sufrido a lo largo del tiempo. Se organiza en torno a un patio, como es natural en la arquitectura dom\u00e9stica vallisoletana de su \u00e9poca. Al patio se accede mediante un zagu\u00e1n, que comunica con la calle mediante una portada tardog\u00f3tica de arco rebajado. Por el exterior, lo m\u00e1s importante es su famosa ventana plateresca, de comienzos del siglo XVI, que se encuentra en la esquina. Precisamente, esta ventana y el torre\u00f3n que se eleva en este punto, potencian la esquina, fuente de perspectivas. La ventana posee un atrevido arco y una decoraci\u00f3n de grutescos siguiendo los modelos de las pinturas de la Domus Aurea.<\/p>\n<p>Ahora, alrededor de las 14 horas, ya nos vamos a comer a la Plaza del Val, para reponer fuerzas y descansar un poco.<\/p>\n<p>Ya recuperados y un poco pillados de tiempo, porque el tren sale a las 17,30 y son las 16 horas, hacemos un peque\u00f1o cambio en el itinerario que ten\u00eda previsto Eva, y pasamos a ver la fachada de la Universidad y la Catedral.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hacemos una parada breve en donde naci\u00f3 el poeta Gaspar N\u00fa\u00f1ez de Arce, donde Eva tambi\u00e9n nos hace unas lecturas. Ya de vuelta hacia Campo Grande, pasamos a ver el Claustro de las Tabas del Convento de las Francesas.<\/p>\n<p>Y a la hora prevista estamos otra vez en la Estaci\u00f3n de Valladolid, para coger el Avant que nos devuelve a casa en una hora y diez minutos, con la sensaci\u00f3n de haber pasado un d\u00eda muy agradable, con una profe encantadora que te hace enamorarte de sus historias.<\/p>\n<p>Un saludo y hasta pronto.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Juanjo. <\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong>Todas las fotos son de Alfonso y m\u00edas.<\/strong><\/em><\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column_inner][\/vc_row_inner][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column][vc_single_image image=&#8221;4458&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css_animation=&#8221;fadeInDown&#8221; css=&#8221;.vc_custom_1547151764763{margin-bottom: 0px !important;border-bottom-width: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;}&#8221;][vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_row_inner][vc_column_inner][vc_column_text]Con motivo de haber le\u00eddo en el Taller de Lectura la obra de Delibes \u201cEl Hereje\u201d, nos encontramos en Valladolid adonde nos ha llevado el Ave. Dejando a nuestra izquierda Campo Grande, y con un d\u00eda fresco y oscuro, pero sin lluvia,&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4460,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[142,59],"tags":[],"class_list":["post-4457","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-25-noticias-dic-2018","category-noticias","category-142","category-59","description-off"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4457","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4457"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4457\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4461,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4457\/revisions\/4461"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4460"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4457"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4457"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4457"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}