{"id":4542,"date":"2019-04-08T16:35:26","date_gmt":"2019-04-08T16:35:26","guid":{"rendered":"http:\/\/caumas.org\/revista\/?p=4542"},"modified":"2019-04-08T16:35:26","modified_gmt":"2019-04-08T16:35:26","slug":"cruz-procesional-guardo-palencia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/caumas.org\/revista\/cruz-procesional-guardo-palencia\/","title":{"rendered":"Cruz Procesional &#8211; Guardo (Palencia)"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<h2 style=\"text-align: left;\">Cruz Procesional &#8211; Guardo (Palencia)<\/h2>\n<p>[\/vc_column_text]<div class=\"gap\" style=\"line-height: 30px; height: 30px;\"><\/div>[vc_row_inner][vc_column_inner width=&#8221;1\/6&#8243;][vc_single_image image=&#8221;4543&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; style=&#8221;vc_box_rounded&#8221; css_animation=&#8221;fadeInLeft&#8221;][\/vc_column_inner][vc_column_inner width=&#8221;5\/6&#8243;][vc_column_text]<strong>Javier Alonso Benito<\/strong><br \/>\nUniversidad Internacional de La Rioja<br \/>\nUniversidad Rey Juan Carlos.<br \/>\nM\u00e1ster en Gesti\u00f3n del Mercado del Arte[\/vc_column_text][\/vc_column_inner][\/vc_row_inner][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_empty_space height=&#8221;10px&#8221;][vc_column_text]<\/p>\n<div style=\"text-align: justify;\">\n<p><strong><em>CRUZ PROCESIONAL<\/em><\/strong><\/p>\n<p>Guardo (Palencia)<\/p>\n<p><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/COLANORACIONES-5.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-4545 alignright\" src=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/COLANORACIONES-5.jpg\" alt=\"\" width=\"366\" height=\"583\" srcset=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/COLANORACIONES-5.jpg 513w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/COLANORACIONES-5-188x300.jpg 188w\" sizes=\"(max-width: 366px) 100vw, 366px\" \/><\/a>Toda la provincia de Palencia est\u00e1 cuajada de iglesias que conservan una cantidad considerable de piezas de plata destinadas al culto, algunas de ellas parcialmente estudiadas en trabajos de investigaci\u00f3n que preceden a esta rese\u00f1a. Si bien en la mitad sur de la provincia los ejemplos son m\u00e1s abundantes, tambi\u00e9n el norte, con parcelas incluidas en el territorio que ocupara la antigua di\u00f3cesis de Le\u00f3n, es generoso en este tipo de manifestaciones que dan buena idea del esplendor y la riqueza art\u00edstica de la que goz\u00f3 esta disciplina en Espa\u00f1a durante los siglos de la Edad Moderna.<\/p>\n<p>La edad de oro de la plater\u00eda palentina, como la de buena parte de la orfebrer\u00eda en todo el pa\u00eds, tuvo su momento en el siglo XVI. Durante el quinientos, salieron de los obradores de nuestra provincia las piezas que hoy consideramos mejor valoradas de toda la historia de esta disciplina, siendo Palencia un centro de notable actividad durante este per\u00edodo, antes de que la importancia de Valladolid fagocitase esta y otras producciones art\u00edsticas de la ciudad.<\/p>\n<p>La iglesia fue el gran cliente de los plateros durante la Edad Moderna. Aunque la nobleza tambi\u00e9n mantuvo un consumo de piezas moderadamente alto \u2013sobre todo en el \u00e1mbito cortesano\u2013, fueron las crecientes<\/p>\n<p>necesidades del rito cat\u00f3lico las que, sobre todo a partir del Concilio de Trento, estimularon con mayor fuerza el desarrollo de esta disciplina y la creatividad de los art\u00edfices. Con estos precedentes no es de extra\u00f1ar que, tras los avatares de nuestra historia y los cambios de h\u00e1bitos y gustos, que han despojado a muchos objetos de uso dom\u00e9stico de sus funciones originales, las piezas que en mayor cantidad se conserven sean las de usos religiosos. De entre todas ellas, destacan por su n\u00famero los c\u00e1lices, las custodias y las cruces procesionales.<\/p>\n<p>Para una parte considerable de las parroquias castellanas de la \u00e9poca, la cruz procesional era la pieza m\u00e1s significativa del centro. Si bien sus usos son m\u00e1s restringidos que los de los vasos sagrados, la cruz ten\u00eda un valor simb\u00f3lico insustituible. Con un tratamiento similar al que pudiera darse a la m\u00e1s valiosa de las reliquias, presid\u00eda los actos solemnes de la comunidad y encabezaba eventos procesionales dentro y fuera de los l\u00edmites de la iglesia. Su importancia creci\u00f3 considerablemente durante el siglo XVI y su producci\u00f3n se mantuvo hasta que, en el siglo XIX, una inmensa mayor\u00eda de las iglesias ten\u00edan cruces procesionales de plata de mayor o menor inter\u00e9s desde el punto de vista art\u00edstico.<\/p>\n<p>El aspecto externo de la cruz de la parroquia de san Juan, en la localidad de Guardo, responde al de una variante t\u00edpica del siglo XVII. Se puede comparar con los ejemplares de localidades cercanas como Velilla del R\u00edo Carri\u00f3n, Villalba de Guardo (1670), Mu\u00f1eca (1692) o Villacorta, para encontrar unas diferencias estil\u00edsticas considerables que, en una mirada m\u00e1s detenida pueden no ser tan profundas como podr\u00eda pensarse.<\/p>\n<p>Como se aprecia en las im\u00e1genes, se trata de una pieza bastante sencilla en l\u00edneas generales, con una caracter\u00edstica austeridad decorativa tan solo rota por la presencia de espejos ovalados y el\u00edpticos, perillones en remates y coronamientos, y costillas simples y desarrolladas en distintas zonas del pie. Su aspecto despojado es la cualidad que m\u00e1s puede diferenciarla de las cruces de otras parroquias, aunque todas responden a un modelo clave en la historia de la plater\u00eda\u00a0 espa\u00f1ola,\u00a0 el\u00a0 de\u00a0 la cruz castellana del siglo XVII. Como en otros casos, esta din\u00e1mica aparece rota en la imagen que ilustra el cuadr\u00f3n de la pieza por el reverso, la imagen de san Juan Bautista se\u00f1alando al cordero m\u00edstico que aparece a su izquierda, rodeado por un grupo de personajes que le miran atentamente. La advocaci\u00f3n no ofrece ning\u00fan lugar a la duda.<\/p>\n<p>Los ricos sobredorados t\u00edpicos de la plater\u00eda del siglo XVI hab\u00edan ca\u00eddo en desuso antes de 1600; los dise\u00f1os de abigarrados motivos decorativos de grutesco cl\u00e1sico y manierista perd\u00edan empuje por no considerarse adecuados durante el siglo XVII; las estructuras complejas de las monumentales piezas religiosas renacentistas se iban aligerando buscando la simplicidad de otros estilos m\u00e1s modernos o reduciendo sus perfiles a formas geom\u00e9tricas m\u00e1s puras. El cambio se hab\u00eda producido antes de la d\u00e9cada de 1590 y vino alimentado por la capacidad de artistas tan geniales como Juan de Arfe y Villafa\u00f1e, un verdadero renovador del estilo antiguo. Naci\u00f3 por entonces una corriente \u00fanica que no compart\u00eda caracter\u00edsticas con la orfebrer\u00eda de ning\u00fan otro pa\u00eds aleda\u00f1o y que fue predominante durante el siglo XVII: La plater\u00eda cortesana\u00a0 \u2013en algunas ocasiones se la ha denominado plater\u00eda purista o, incluso, manierista\u2013.<\/p>\n<p>En este contexto estil\u00edstico, el caso de la cruz procesional de Guardo es realmente extremo; no son demasiadas las piezas que se conservan en Espa\u00f1a con un grado de sobriedad tan profundo \u2013hemos localizado algunos ejemplares en localidades de ciertas provincias como Burgos o Valladolid\u2013. Tal es el efecto que su austeridad ha causado a lo largo del tiempo que, en 1789, aparece mencionada en el libro de f\u00e1brica de esta parroquia palentina como \u201cCruz parroquial sin estilo\u201d. Esta sucinta descripci\u00f3n, m\u00e1s a\u00fan si nos retrotraemos a lo que era la est\u00e9tica vigente a\u00fan durante el \u00faltimo tercio de un siglo<\/p>\n<p>XVIII plenamente imbuido por la est\u00e9tica Rococ\u00f3, se refiere, efectivamente, a lo despojado de sus superficies. No le quita m\u00e9rito esta circunstancia a una pieza que, por otro lado, presenta una ejecuci\u00f3n correcta y un estado de conservaci\u00f3n satisfactorio, sobre todo si se tiene en cuenta que no ha experimentado ning\u00fan proceso de restauraci\u00f3n, al menos ninguno que haya dejado una huella visible. Las cruces procesionales son piezas que, debido a su uso y la costumbre de ser presentadas como remate de una larga vara, est\u00e1n expuestas a ca\u00eddas que debilitan y deterioran su estructura.<\/p>\n<p><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/COLANORACIONES-6.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-4546 alignleft\" src=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/COLANORACIONES-6.jpg\" alt=\"\" width=\"180\" height=\"146\" srcset=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/COLANORACIONES-6.jpg 622w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2019\/04\/COLANORACIONES-6-300x243.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 180px) 100vw, 180px\" \/><\/a>No es palentina la cruz procesional de Guardo. Fue realizada en la ciudad de Cuenca y, si atendemos a la informaci\u00f3n que se ha aportado en alguno de los tomos y art\u00edculos dedicados al estudio de la plater\u00eda de esta provincia manchega, se plantean varias opciones. En un primer momento, dadas las caracter\u00edsticas externas de la obra, se pens\u00f3 que podr\u00eda tratarse de una pieza de entre 1665 y 1680. Esta cronolog\u00eda se extrajo analizando los contrastes que aparecen estampados en el pie de esta cruz: un c\u00e1liz coronado por una estrella (marca de la localidad de Cuenca) y el apellido LOPEZ. Pensando que fuera una obra del siglo XVII, el platero conquense Joaqu\u00edn L\u00f3pez, documentado en la catedral de su ciudad y ejerciendo el cargo de marcador de plater\u00eda municipal, parec\u00eda el candidato m\u00e1s adecuado para ser el orfebre que marc\u00f3 esta cruz. Sin embargo, estudios posteriores apuntan a Tom\u00e1s L\u00f3pez de Mendoza (1711-1783).<\/p>\n<p>Como el anterior, este L\u00f3pez tambi\u00e9n fue maestro platero de la catedral de Cuenca y ocup\u00f3 el cargo de marcador municipal entre 1770 y 1783, fecha \u00faltima en que se supone su muerte. Este arco cronol\u00f3gico es en el que debe encuadrarse la ejecuci\u00f3n de esta pieza an\u00f3nima, de marcado car\u00e1cter purista y estilo\u00a0\u00a0 fuertemente\u00a0\u00a0 conectado\u00a0\u00a0 con \u00a0la est\u00e9tica predominante en la plater\u00eda religiosa del periodo de los Austrias menores.<\/p>\n<p>Por lo tanto, un pieza conquense en la iglesia de San Juan Bautista de Guardo, localidad palentina que pertenec\u00eda al antiguo obispado de Le\u00f3n. En cualquier estudio de plater\u00eda con car\u00e1cter provincial podemos encontrar piezas labradas de otros centros alejados, es una cuesti\u00f3n que se repite con mucha frecuencia. La donaci\u00f3n de alg\u00fan devoto civil o eclesi\u00e1stico \u2013muchas veces desconocido\u2013 suele ser el motivo m\u00e1s com\u00fan de estos casos, aunque no debemos de olvidar que la historia de Espa\u00f1a est\u00e1 plagada de conflictos y situaciones en los que la plata se ha movido de un sitio para otro sin dejar un rastro documental que permita determinar de d\u00f3nde sali\u00f3 y las razones por las que lo hizo. No parece ser este el caso, dado que la cronolog\u00eda de la mencionada referencia a esta pieza en los libros de f\u00e1brica de la parroquia gu\u00e1rdense (1789) es bastante cercana al momento en que fue labrada esta cruz procesional.<\/p>\n<\/div>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]<span style=\"font-size: 8pt;\"><strong>BIBLIOGRAF\u00cdA<\/strong><\/span><\/p>\n<ul>\n<li><span style=\"font-size: 8pt;\">ALONSO BENITO, JAVIER, \u201cAlgunas cruces procesionales del siglo XVII en el antiguo obispado de Le\u00f3n\u201d, en <em>Estudios Human\u00edsticos 19<\/em>, 1997, pp. 135-156.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 8pt;\">ALONSO BENITO, JAVIER, <em>Plater\u00eda y plateros leoneses de los siglos XVII y XVIII<\/em>, Le\u00f3n, 2006.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 8pt;\">SEMPERE GUARINOS, JUAN, <em>Historia del luxo<\/em>, Madrid, 1778.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 8pt;\">MART\u00cdN, FERNANDO A., \u201cEl punz\u00f3n de Cuenca\u201d, en <em>Goya 151<\/em>, 1979, pp 12-18.<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 8pt;\">L\u00d3PEZ-YARTO ELIZALDE, AMELIA, \u201cPervivencia de los modelos renacentistas en la obra de un platero conquense del siglo XVII: Juan de Castilla\u201d, en <em>V jornadas de Arte: Vel\u00e1zquez y el arte de su tiempo<\/em>, 1991, pp. 365-372<\/span><\/li>\n<li><span style=\"font-size: 8pt;\">CRUZ VALDOVINOS, JOS\u00c9 MANUEL, <em>El esplendor del Arte de la plata<\/em>, Murcia, 2007.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row][vc_column][vc_column_text] Cruz Procesional &#8211; Guardo (Palencia) [\/vc_column_text][vc_row_inner][vc_column_inner width=&#8221;1\/6&#8243;][vc_single_image image=&#8221;4543&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; style=&#8221;vc_box_rounded&#8221; css_animation=&#8221;fadeInLeft&#8221;][\/vc_column_inner][vc_column_inner width=&#8221;5\/6&#8243;][vc_column_text]Javier Alonso Benito Universidad Internacional de La Rioja Universidad Rey Juan Carlos. M\u00e1ster en Gesti\u00f3n del Mercado del Arte[\/vc_column_text][\/vc_column_inner][\/vc_row_inner][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_empty_space height=&#8221;10px&#8221;][vc_column_text] CRUZ PROCESIONAL Guardo (Palencia) Toda la provincia de Palencia est\u00e1 cuajada de iglesias que conservan una cantidad considerable de piezas de plata&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":4548,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[148,58],"tags":[],"class_list":["post-4542","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-26-colaboraciones-mar-2019","category-colaboraciones","category-148","category-58","description-off"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4542","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4542"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4542\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4547,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4542\/revisions\/4547"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/4548"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4542"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4542"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4542"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}