{"id":5222,"date":"2020-01-07T10:13:24","date_gmt":"2020-01-07T10:13:24","guid":{"rendered":"https:\/\/caumas.org\/revista\/?p=5222"},"modified":"2020-01-07T10:13:24","modified_gmt":"2020-01-07T10:13:24","slug":"audema-visita-taller-de-literatura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/caumas.org\/revista\/audema-visita-taller-de-literatura\/","title":{"rendered":"AUDEMA &#8211; VISITA TALLER DE LITERATURA"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column][vc_single_image image=&#8221;5224&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css_animation=&#8221;fadeInDown&#8221; css=&#8221;.vc_custom_1578391993099{margin-bottom: 0px !important;border-bottom-width: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;}&#8221;][vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_column_text]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A las cuatro y media de la tarde, con un tiempo fr\u00edo y lluvioso, estamos, los asistentes a la visita, preparados para empezar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Primero, nos dirigimos al centro Conde Duque a ver el despacho de Ram\u00f3n G\u00f3mez de la Serna. Atravesamos las diferentes puertas, el enorme patio adoquinado y, en la segunda planta, como en una pecera metido, se encuentra el despacho del escritor. Cuesta trabajo fijar la vista en un objeto tal es la profusi\u00f3n de elementos que all\u00ed se encuentran: montones de fotograf\u00edas y recortes de revistas tapizan paredes, biombos, l\u00e1mparas\u2026 Mil figuras de animales, desde una rana gigante hasta un gato de porcelana, un cuervo, una caracola, libros tambi\u00e9n en gran cantidad, colecciones de mariposas disecadas, un p\u00e1jaro en su dorada jaula, un bote como los que contienen las pociones de la farmacia con un letrero donde se lee \u201cIdeas\u201d, etc. En fin, un mundo m\u00e1gico que cuesta trabajo desentra\u00f1ar mientras vamos dando vueltas a su alrededor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Terminada la visita del despacho y asombrados de la peculiaridad del lugar y del autor, nos dirigimos a la Casa de M\u00e9xico para ver la exposici\u00f3n de Diego Rivera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la escalinata de entrada, nos recibe la gu\u00eda que nos va a acompa\u00f1ar y explicar la obra y vida del pintor. Lo primero, nos sit\u00faa en el edificio que estamos, un palacete de primeros del siglo XX que ha sido cedido por el Ayuntamiento de Madrid para servir de puente entre las dos culturas; en M\u00e9xico existe una Casa de Espa\u00f1a que realiza las mismas funciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos cuenta la gu\u00eda que cuentan con biblioteca, auditorio, una colecci\u00f3n de arte mexicano, tienda de arte popular, salas de exposiciones y restaurante, y que organizan conferencias, visionados de pel\u00edculas y diversas actividades para ni\u00f1os y adultos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Subimos a la primera planta, donde se encuentran las obras que venimos a visitar. Son veinte cuadros que muestran un recorrido por la obra del autor empezando por su \u00e9poca de estudiante de arte en M\u00e9xico y pasando por sus diferentes estancias en Europa donde se relacion\u00f3 con los grandes maestros de la pintura europea; sus obras de esta \u00e9poca exploran el cubismo pero su pintura va evolucionando y vemos obras de inspiraci\u00f3n puntillista, expresionista y de la \u00f3rbita de C\u00e9zanne.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A su regreso a M\u00e9xico, Rivera experimenta con el muralismo donde la figura principal es el campesino y la gente del pueblo. A trav\u00e9s de sus murales, habla de temas sociales e hist\u00f3ricos con gran colorido y expresividad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De todo este periplo, contemplamos en las diferentes salas muestras de su evoluci\u00f3n: destacan los retratos de su madre, de la \u00e9poca de cuando era estudiante en M\u00e9xico, de su primera esposa Angelina Beloff y el retrato de su segunda esposa, Lupe Mar\u00edn, de tintes expresionistas, el retrato del escultor y Desnudo con girasoles, obra de su etapa de M\u00e9xico que pertenece a la serie de pinturas de personajes del pueblo, llenas de colorido.<\/p>\n<p>Nos habla, tambi\u00e9n, la gu\u00eda, de la vida del pintor: nacido en Guanajuato en 1886, perteneci\u00f3 a una familia acomodada y desde ni\u00f1o destac\u00f3 pintando. Ingres\u00f3, primero, en la academia San Carlos en Veracruz y parti\u00f3 becado para Europa, donde permaneci\u00f3 varios a\u00f1os. A su vuelta definitiva a M\u00e9xico, se convirti\u00f3 en una gran figura retratando, en sus murales, el pueblo mexicano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue un hombre comprometido pol\u00edticamente; perteneci\u00f3 al partido comunista y tras su expulsi\u00f3n sigui\u00f3 con postulados izquierdistas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero lo m\u00e1s pol\u00e9mico de su biograf\u00eda fue su relaci\u00f3n con las mujeres. Tuvo tres esposas y numerosas amantes, siendo su tercera esposa Frida Kahlo.<br \/>\nPor \u00faltimo, pasamos a una sala con la reproducci\u00f3n del mural \u201cSue\u00f1o de una tarde dominical en la alameda central\u201d y una performance de figuras sacadas de la pintura, entre las que podemos pasear.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ah\u00ed vemos, a tama\u00f1o real, a Hern\u00e1n Cort\u00e9s con las manos ensangrentadas, a Sor Juana In\u00e9s de la Cruz, Maximiliano y su esposa Carlota, Madero, Porfirio D\u00edaz y Frida Kahlo; hay tambi\u00e9n una Catrina, indios, vendedores ambulantes, ladronzuelos y campesinos, todos sacados del mural, como si hubieran cobrado vida.<\/p>\n<p>Con esta sala terminamos la visita y bajamos a la cafeter\u00eda donde nos esperan un caf\u00e9 y unos dulces t\u00edpicos mexicanos que est\u00e1n buen\u00edsimos y de sabores sorprendentes como el de mango o guacamole o, el m\u00e1s atrevido, de chocolate picante.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/VIAJES-05.02.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5225\" src=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/VIAJES-05.02.jpg\" alt=\"\" width=\"801\" height=\"720\" srcset=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/VIAJES-05.02.jpg 801w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/VIAJES-05.02-300x270.jpg 300w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/01\/VIAJES-05.02-768x690.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 801px) 100vw, 801px\" \/><\/a><br \/>\nMary Pois\u00f3n<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column][vc_single_image image=&#8221;5224&#8243; img_size=&#8221;full&#8221; alignment=&#8221;center&#8221; css_animation=&#8221;fadeInDown&#8221; css=&#8221;.vc_custom_1578391993099{margin-bottom: 0px !important;border-bottom-width: 0px !important;padding-bottom: 0px !important;}&#8221;][vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_column_text] A las cuatro y media de la tarde, con un tiempo fr\u00edo y lluvioso, estamos, los asistentes a la visita, preparados para empezar. Primero, nos dirigimos al centro Conde Duque a ver el despacho de Ram\u00f3n G\u00f3mez de la Serna. Atravesamos&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":5223,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[170],"tags":[],"class_list":["post-5222","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-29-rutas-y-viajes-culturales-dic-2019","category-170","description-off"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5222","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5222"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5222\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5226,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5222\/revisions\/5226"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/5223"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5222"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5222"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5222"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}