{"id":5333,"date":"2020-04-07T06:56:13","date_gmt":"2020-04-07T06:56:13","guid":{"rendered":"https:\/\/caumas.org\/revista\/?p=5333"},"modified":"2020-04-07T07:37:09","modified_gmt":"2020-04-07T07:37:09","slug":"mi-amiga-la-corbata-antonio-ma-gonzalez-gorostiza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/caumas.org\/revista\/mi-amiga-la-corbata-antonio-ma-gonzalez-gorostiza\/","title":{"rendered":"Mi amiga la corbata<br>Antonio M\u00aa Gonz\u00e1lez Gorostiza"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column]<div id=\"ultimate-heading-13756a00a54cb7666\" class=\"uvc-heading ult-adjust-bottom-margin ultimate-heading-13756a00a54cb7666 uvc-443  uvc-heading-default-font-sizes\" data-hspacer=\"no_spacer\"  data-halign=\"left\" style=\"text-align:left\"><div class=\"uvc-heading-spacer no_spacer\" style=\"top\"><\/div><div class=\"uvc-main-heading ult-responsive\"  data-ultimate-target='.uvc-heading.ultimate-heading-13756a00a54cb7666 h2'  data-responsive-json-new='{\"font-size\":\"\",\"line-height\":\"\"}' ><h2 style=\"font-family:&#039;Viga&#039;;--font-weight:theme;\">Mi amiga la corbata<\/h2><\/div><div class=\"uvc-sub-heading ult-responsive\"  data-ultimate-target='.uvc-heading.ultimate-heading-13756a00a54cb7666 .uvc-sub-heading '  data-responsive-json-new='{\"font-size\":\"\",\"line-height\":\"\"}'  style=\"font-weight:normal;\"><em><strong>Antonio M\u00aa Gonz\u00e1lez Gorostiza<\/strong><\/em><\/div><\/div>[vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_row_inner][vc_column_inner][vc_column_text]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Plegadas dentro de una funda de cartulina, dos corbatas acompa\u00f1aban siempre su atuendo de viaje. Le gustaban de seda italiana estampadas con peque\u00f1os animales o s\u00edmbolos, que Salvatore Ferragano renovaba cada temporada sobre fondos homog\u00e9neos. Prefer\u00eda los tonos salm\u00f3n primavera, amarillo de siega, cereza de junio y azul Ant\u00e1rtida. Esas corbatas eran uno m\u00e1s de sus instrumentos de trabajo, un medio de producci\u00f3n; como lo eran el ordenador port\u00e1til, el proyector de transparencias y los panfletos de propaganda con fotos coloridas de los productos en venta de puerta en puerta, de oficina en oficina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Corbatas confeccionadas con seda amor, para cenas con velas fragantes, vajilla de Limoges, copas de Bohemia y manos entrelazadas sobre mantel de hilo de Escocia bajo miradas francas, profundas y claras de las Seychelles. Corbatas nacidas para la vida eran encadenadas a la obligaci\u00f3n de lo aburrido, al sudor de las prisas, empujones de aeropuertos y roces en los ascensores sin intercambio de saludos entre desconocidos reemplazados en cada subida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Poco a poco, si bien demasiado deprisa. O a saltos r\u00e1pidos aunque demasiado est\u00e1ticos. De una forma o de la otra se produjo el cambio. La corbata, el lazo, el pa\u00f1uelo, la elegancia y los adornos desaparecieron para dejar a la vista gargantas a veces mal afeitadas, con erosiones de rozaduras, dentro de cuellos abiertos de camisas sin planchar, a menudo demasiado desgastados por el uso repetido, excesivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No son tiempos de abundancia, tampoco de lujos ni de placeres. Las corbatas quedaron viejas, tambi\u00e9n las camisas y los pu\u00f1os; las arrinconaron las camisetas, algunas con cierto estilo, con telas de algod\u00f3n tratado contra las arrugas, serigraf\u00edas con mensajes, publicidad obscena, letras adornadas de lentejuelas, resaltes con nudos de tejidos irreconocibles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un mundo reinado por las camisetas en triunvirato: la blanca, la negra y el color indefinido. Mundo igualitario sin brillo, pobre. Nada destaca, nada halaga. Todo tosco sin tacto, brutal, de aqu\u00ed y ahora. Terminas sin saber lo que has hecho, pensando en lo que terminar\u00e1s a tres futuros de distancia despu\u00e9s de varias acciones, ninguna de ellas necesaria, sin dedicarle a nada el tiempo m\u00ednimo para asimilar lo que se hace. Se ejecuta y eso basta. Tiro porque me toca. Hasta que caes en el pozo, o en el puente en \u00e9l que se te lleva la corriente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Corriente que arrastra, te arroja, no a las rocas sino a la playa en calma. Las olas se extienden sobre una arena lisa, cubren grandes distancias sin espuma, en avance lento gota tras gota conquistan los granos que permanecen secos, hasta tocar tus pies para despertarte. Una cesta con vituallas entre los dos, un mantel, el sol queri\u00e9ndose esconder, camisa de lino, pantal\u00f3n blanco Amalfi sin bolsillos, vestido palabra de honor, ribetes de tono pastel, falda con vuelo. Bebemos la \u00faltima copa de champagne, nos levantamos, un beso rezagado antes de recoger para ir al hotel, debemos arreglarnos. Esta noche saldremos de fiesta, me pondr\u00e9 la corbata que m\u00e1s me gusta. La que t\u00fa me regalaste.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Birus, con corbata de seda.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Antonio M \u00aa Gonz\u00e1lez Gorostiza (Birus)<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong>Socio Asociaci\u00f3n Mayores UC3M<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong>Universidad Carlos III &#8211; Campus de Colmenarejo<\/strong><\/em><br \/>\n<em><strong>AUCTEMCOL<\/strong><\/em><\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column_inner][\/vc_row_inner][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text]<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column][vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_row_inner][vc_column_inner][vc_column_text] Plegadas dentro de una funda de cartulina, dos corbatas acompa\u00f1aban siempre su atuendo de viaje. 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