{"id":5618,"date":"2020-06-16T10:25:28","date_gmt":"2020-06-16T10:25:28","guid":{"rendered":"https:\/\/caumas.org\/revista\/?p=5618"},"modified":"2020-06-16T10:25:28","modified_gmt":"2020-06-16T10:25:28","slug":"encontrarse-bien-carlos-llorens","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/caumas.org\/revista\/encontrarse-bien-carlos-llorens\/","title":{"rendered":"Encontrarse bien <br>Carlos Llor\u00e9ns"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column]<div id=\"ultimate-heading-27406a1b22f25813c\" class=\"uvc-heading ult-adjust-bottom-margin ultimate-heading-27406a1b22f25813c uvc-6662  uvc-heading-default-font-sizes\" data-hspacer=\"no_spacer\"  data-halign=\"left\" style=\"text-align:left\"><div class=\"uvc-heading-spacer no_spacer\" style=\"top\"><\/div><div class=\"uvc-main-heading ult-responsive\"  data-ultimate-target='.uvc-heading.ultimate-heading-27406a1b22f25813c h2'  data-responsive-json-new='{\"font-size\":\"\",\"line-height\":\"\"}' ><h2 style=\"font-family:&#039;Viga&#039;;--font-weight:theme;\">El valor de la palabra<\/h2><\/div><div class=\"uvc-sub-heading ult-responsive\"  data-ultimate-target='.uvc-heading.ultimate-heading-27406a1b22f25813c .uvc-sub-heading '  data-responsive-json-new='{\"font-size\":\"\",\"line-height\":\"\"}'  style=\"font-weight:normal;\"><em><strong>Carlos Llor\u00e9ns<\/strong><\/em><\/div><\/div>[vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_row_inner][vc_column_inner][vc_column_text]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para confeccionar este art\u00edculo, volv\u00ed \u2013inexorablemente- a los apuntes de Psicolog\u00eda. Regres\u00e9 a aquella lecci\u00f3n de la \u201cHomeostasis\u201d. Muchos lectores lo recordar\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos hablaba del equilibrio f\u00edsico y \u2013bajo mi exclusiva responsabilidad- inclu\u00ed el an\u00edmico, porque tal vez no subsistan el uno sin el otro. Pero esto es s\u00f3lo una reflexi\u00f3n personal y me vino muy bien.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora voy a entrar en otro apartado denominado <strong>LA LEY DE LA CAUSALIDAD<\/strong>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9? Pues porque considero que no todo tiene visos de resultar inocuo. Igual ocurre con nuestros propios actos. Tienen siempre contrapartida. Todo produce un resultado aunque al principio no caigamos en la cuenta o no lo percibamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llevamos a cabo alguna acci\u00f3n y, tal vez, creamos que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a) Estamos en lo correcto.<br \/>\nb) Seguro que nos hace sentir bien.<br \/>\nc) Manipulamos, en cierto modo, nuestra autoestima.<br \/>\nd) Tal vez no nos estemos auto-enga\u00f1ando. O s\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras unas jornadas, a veces a\u00f1os, resulta que &#8211; a modo de cobrador de deudas -, la conciencia llama a nuestra puerta y nos presenta la factura correspondiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estoy seguro de que nuestra primera reacci\u00f3n ser\u00e1 de sorpresa, seguir\u00e1 la indignaci\u00f3n, continuar\u00e1 el malestar y acabaremos por interiorizarlo, de buena o de mala gana. Desapegarnos o querer obviarlo, no.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Unos lo llamar\u00edan la <em><strong>\u201cvoz de la conciencia\u201d<\/strong><\/em> (como yo, pero no generalizo), otros <em><strong>\u201cuna injusticia\u201d<\/strong><\/em>, otros <em><strong>\u201cfrancamente a esto no hay derecho\u201d.<\/strong><\/em> A \u00e9stos \u00faltimos les dir\u00eda que lo m\u00e1s prudente hubiera sido no tener tanta \u201clargueza\u201d. Es decir, habr\u00eda que haberse medido antes de tomar la determinaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 ocurri\u00f3 entonces? A mi manera de ver lo incluir\u00eda en la Secci\u00f3n de la \u201cirreflexi\u00f3n\u201d. Si te vas a tirar a la piscina, aseg\u00farate de que haya agua (agua por lo menos).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Luego, ya metidos a fondo, nos iremos al an\u00e1lisis pormenorizado, punto por punto, sin dejarnos nada atr\u00e1s. Cuando menos auto-honestidad. Seguir\u00eda la reparaci\u00f3n del da\u00f1o (si fue infligido a otro). Y si es con uno mismo, ver si tiene posibilidad de un buen \u201czurcido\u201d. Es decir, proponerse mejores metas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si seguimos apoy\u00e1ndonos en las \u201cmalas conductas aprendidas\u201d de anta\u00f1o y no giramos 180\u00ba me aventurar\u00eda a intuir que volveremos a caer en el mismo error. Y eso tendr\u00e1 peor remedio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se trata s\u00f3lo de ese \u201cronroneo\u201d f\u00edsico interior, sino del an\u00edmico que es \u201cm\u00e1s insistente\u201d y no se mitiga con un analg\u00e9sico, como en el dolor de cabeza o en el de muelas. Es que todav\u00eda no se ha inventado nada hasta el momento (de duraci\u00f3n indefinida) contra estos males.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00ed, tambi\u00e9n s\u00e9 que podr\u00edan aducirme que existen otros remedios m\u00e1s contundentes (la farmacopea es abundante). Habremos parcheado, <em><strong>pero s\u00f3lo moment\u00e1neamente<\/strong><\/em>, porque seguiremos teniendo ruido de fondo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ahora vamos a un ejemplo pr\u00e1ctico:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">a) Por la llamada \u201cmodernidad\u201d.<br \/>\nb) Por no quedarnos atr\u00e1s.<br \/>\nc) Por no resultar unos \u201cestrechos\u201d. Otros los denominan \u201cfrikis\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ver\u00e1n: Alguien, y s\u00f3lo a modo de ejemplo, alguien, llevado \u201cde la \u00faltima\u201d, ha decidido colgarse a lo moderno.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Antes he ca\u00eddo en la cuenta de que muchos M\u00e9dicos Especialistas de la Piel, ni est\u00e1n morenos de tostarse al sol sobre la arena, ni tampoco se cubren la piel con \u201cgraffitis\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 sabr\u00e1n estos Sres.?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfNada? Claro, nada. Quien tiene memoria es la epidermis que, a d\u00eda de hoy, luce un espl\u00e9ndido col\u00e1geno que proporciona tersura. Sin embargo, irremisiblemente, la iremos dejando atr\u00e1s. Las clases de dibujo art\u00edstico alg\u00fan d\u00eda perder\u00e1n ese \u201cencanto\u201d entre los pliegues de nuestra propia piel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal vez eso no nos importe. Hoy se nos anticipa como muy lejano. A lo mejor ni reparamos en eso y vivimos convencidos de que la vejez es para otros. Para m\u00ed, no.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O quiz\u00e1 haya llegado, ya, el momento m\u00e1s esperado. A alguien habr\u00e1 que cargarle la culpa, porque \u2013y de eso estoy bien seguro- es que el culpable no soy yo, sino la sociedad, las sugerencias, los consejos, el \u201clucir m\u00fasculo\u201d con trazos que, pasados los a\u00f1os, no ostentar\u00e1n condici\u00f3n alguna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfHemos pensado, sopesado, bien las cosas?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo dicho. Ha sido s\u00f3lo un ejemplo, pero puede complementarse con una larga lista de \u201cotras modernidades de estar en la movida, o de flipar\u201d. Es que \u2026\u201dyo no sab\u00eda\u201d, \u201cno pod\u00eda intuir que\u201d etc. Habr\u00e1 resultado \u2013a fin de cuentas- como aqu\u00e9l que argument\u00f3: \u201cHombre hazme ese favor. Total \u00bfqu\u00e9 trabajo te cuesta?\u201d\u2026\u2026.. Pues s\u00ed me ha dado trabajo. El mismo que te costar\u00eda a ti.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En definitiva, que para encontrarme bien, he tenido que ir ajustando cada tuerca a su tornillo, al paso por el tiempo. Eso requiere tes\u00f3n, disciplina y constancia. Y resulta que una gran mayor\u00eda, ni siquiera se ha molestado en abrir la caja de los tornillos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2026 Ahora no me vengas con \u201cmilongas\u201d, porque te responder\u00e9 muy bajito y al o\u00eddo: \u201csentidi\u00f1o\u201d.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><strong>Carlos LLor\u00e9ns Fern\u00e1ndez.<\/strong><\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\">Alumno Programa Universitario de Mayores. <\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\">Universidade de Vigo. Campus de Torrecedeira.<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\">Socio de Aulas de Formaci\u00f3n Aberta<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\"><strong>Junio 2020<\/strong><\/span><\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column_inner][\/vc_row_inner][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column][vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_row_inner][vc_column_inner][vc_column_text] Para confeccionar este art\u00edculo, volv\u00ed \u2013inexorablemente- a los apuntes de Psicolog\u00eda. Regres\u00e9 a aquella lecci\u00f3n de la \u201cHomeostasis\u201d. Muchos lectores lo recordar\u00e1n. Nos hablaba del equilibrio f\u00edsico y \u2013bajo mi exclusiva responsabilidad- inclu\u00ed el an\u00edmico, porque tal vez no subsistan el uno sin el otro. 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