{"id":5632,"date":"2020-06-18T09:45:14","date_gmt":"2020-06-18T09:45:14","guid":{"rendered":"https:\/\/caumas.org\/revista\/?p=5632"},"modified":"2021-05-11T07:49:30","modified_gmt":"2021-05-11T07:49:30","slug":"si-las-estatuas-hablasen-maria-rosa-fernandez-pena","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/caumas.org\/revista\/si-las-estatuas-hablasen-maria-rosa-fernandez-pena\/","title":{"rendered":"Si las estatuas hablasen <br>Mar\u00eda Rosa Fern\u00e1ndez Pe\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column]<div id=\"ultimate-heading-34996a1b23a5512bf\" class=\"uvc-heading ult-adjust-bottom-margin ultimate-heading-34996a1b23a5512bf uvc-5909  uvc-heading-default-font-sizes\" data-hspacer=\"no_spacer\"  data-halign=\"left\" style=\"text-align:left\"><div class=\"uvc-heading-spacer no_spacer\" style=\"top\"><\/div><div class=\"uvc-main-heading ult-responsive\"  data-ultimate-target='.uvc-heading.ultimate-heading-34996a1b23a5512bf h2'  data-responsive-json-new='{\"font-size\":\"\",\"line-height\":\"\"}' ><h2 style=\"font-family:&#039;Viga&#039;;--font-weight:theme;\">Si las estatuas hablasen<\/h2><\/div><div class=\"uvc-sub-heading ult-responsive\"  data-ultimate-target='.uvc-heading.ultimate-heading-34996a1b23a5512bf .uvc-sub-heading '  data-responsive-json-new='{\"font-size\":\"\",\"line-height\":\"\"}'  style=\"font-weight:normal;\">Mar\u00eda Rosa Fern\u00e1ndez Pe\u00f1a<\/div><\/div>[vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_row_inner][vc_column_inner][vc_column_text]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>San Isidro en Madrid<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalizado ya el mes de mayo, un mes en que los madrile\u00f1os no hemos podido acudir a los lugares donde tradicionalmente evocamos y festejamos a San Isidro, aunque todos le hemos recordado con cari\u00f1o. San Isidro es un santo muy especial, el primer seglar, de humilde condici\u00f3n, que fue llevado a los altares. Y esto siempre se ha celebrado en Madrid por todo lo alto como vamos a evocar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed tenemos, en el parque de la Dalieda, junto a San Francisco el Grande, uno de los monumentos que la ciudad le ha dedicado. Se titula San Isidro y el \u00e1ngel que vela su sue\u00f1o y estuvo junto a otras tres esculturas desde 1952 situado en la glorieta de San Vicente, adornando una fuente en honor de Juan de Villanueva, el gran arquitecto del siglo XVIII.<\/p>\n<p>En 1995 la fuente fue desmontada para alzar en su lugar una r\u00e9plica de la antigua Puerta de San Vicente, siendo trasladada la fuente al parque del Oeste, al paseo de Camoens, pero ya sin las otras cuatro esculturas que el escultor <strong>Santiago Costa Vaqu\u00e9<\/strong> (Tarragona, 1895-1984) hab\u00eda realizado. Entre ellas esta que aqu\u00ed vemos y que en 2007, previa restauraci\u00f3n en el taller de canteria del ayuntamiento, fue instalada en este parque de la Dalieda, que ocupa el espacio del antiguo convento de San Francisco y desde donde podemos admirar una de las m\u00e1s bellas perspectivas de Madrid.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>El proceso de canonizaci\u00f3n<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proceso seguido por la Iglesia Cat\u00f3lica para declarar la santidad de sus fieles fallecidos fue evolucionando l\u00f3gicamente a trav\u00e9s de los siglos. La veneraci\u00f3n de los santos comenz\u00f3 por el culto p\u00fablico que, en la \u00e9poca romana, consist\u00eda en la veneraci\u00f3n a los m\u00e1rtires en sus sepulturas por parte de los cristianos. Pero ya desde el siglo III se empez\u00f3 a recomendar una rigurosa investigaci\u00f3n para verificar su presunta santidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el siglo XIII se determin\u00f3 que fueran los Papas los que ejercieran exclusivamente esa facultad y as\u00ed se hizo hasta que, en 1588, el papa Sixto V cre\u00f3 la Sagrada Congregaci\u00f3n de Ritos que, entre otras misiones, interven\u00eda directamente en los procesos relativos a las beatificaciones y canonizaciones que, posteriormente, proclamaba el Papa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es muy interesante leer la novela de Morris West titulada El abogado del diablo, publicada en 1963, sobre un complicado proceso de canonizaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1621 fueron canonizados a la vez por el papa Gregorio XV, y durante el reinado de Felipe IV, Isidro Labrador, Ignacio de Loyola, Francisco Javier, Teresa de Jes\u00fas y Felipe Neri.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Fiestas en Madrid con motivo de las canonizaciones<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las fiestas que con motivo de la canonizaci\u00f3n de cuatro espa\u00f1oles, y entre ellos del madrile\u00f1o Isidro, se celebraron en Madrid en la primavera de 1622 fueron sonadas. Las arquitecturas ef\u00edmeras adornaron calles y plazas como la de la Cebada en el barrio de la Latina, donde hab\u00edan vivido y trabajado Isidro y su familia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y nada menos que <strong>Lope de Vega<\/strong> intervino directamente en esta celebraci\u00f3n, pues al parecer ten\u00eda una especial\u00edsima devoci\u00f3n por Isidro Labrador, al que ya en 1599 hab\u00eda dedicado un poema lleno de ingenio y de gracia netamente madrile\u00f1a. Ahora para estas fiestas de 1622, le dedic\u00f3 una trilog\u00eda esc\u00e9nica: <em><strong>La ni\u00f1ez de San Isidro, La juventud de San Isidro y San Isidro, labrador de Madrid<\/strong><\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las tres formaron parte de un libro publicado en ese mismo a\u00f1o con el largu\u00edsimo t\u00edtulo de <em><strong>Relaci\u00f3n de las fiestas que la insigne Villa de Madrid hizo en la canonizaci\u00f3n de su bienaventurado hijo y patr\u00f3n San Isidro, con las dos comedias que se representaron y los versos que en la Justa po\u00e9tica se escribieron<\/strong><\/em>.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y escribi\u00f3 el propio Lope: \u201cRepresent\u00e1ronlas con rico adorrno (&#8230;) la riqueza de los vestidos fue la mayor que hasta aquel d\u00eda se vio en teatro. Salieron sus Majestades y Altezas a los balcones bajos del Palacio (&#8230;)\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Otra decisi\u00f3n tomada con motivo de la canonizaci\u00f3n de Isidro fue que a la humilde parroquia de San Andr\u00e9s, una de las m\u00e1s antiguas de la ciudad y que fue muy frecuentada por Isidro y su esposa Mar\u00eda Toribia, se le adosara una capilla digna del patrono de Madrid para darle un enterramiento fastuoso. Esta lujosa capilla fue financiada por el rey Felipe IV, el ayuntamiento de Madrid y los virreyes de M\u00e9xico y Per\u00fa.<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el siglo XVI se le ados\u00f3 a San Andr\u00e9s la conocida como Capilla del Obispo, a la que se traslad\u00f3 en 1535 el cuerpo del santo por orden del obispo Gutierre de Vargas Carvajal, lo que dio lugar a discordias entre ambas capellan\u00edas, hasta que veinticuatro a\u00f1os despu\u00e9s el cuerpo de Isidro retorn\u00f3 a su emplazamiento original.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero tras la expulsi\u00f3n de los jesuitas en 1767, Carlos III orden\u00f3 que el arca de San Isidro fuese trasladada a la que hab\u00eda sido iglesia del Colegio Imperial, desde entonces llamada Colegiata de San Isidro.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-02.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5633 aligncenter\" src=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-02.jpg\" alt=\"\" width=\"880\" height=\"607\" srcset=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-02.jpg 880w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-02-300x207.jpg 300w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-02-768x530.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 880px) 100vw, 880px\" \/><\/a><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>C\u00fapula de la Capilla de San Isidro con esculturas de Manuel Pereira.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-03.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5634\" src=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-03.jpg\" alt=\"\" width=\"1004\" height=\"521\" srcset=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-03.jpg 1004w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-03-300x156.jpg 300w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-03-768x399.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1004px) 100vw, 1004px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>La Capilla del Obispo en primer t\u00e9rmino, detr\u00e1s vemos la torre de la parroquia de San Andr\u00e9s y parte de la c\u00fapula de la Capilla del Santo en dicha parroquia.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-04.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img decoding=\"async\" class=\"size-full wp-image-5635 aligncenter\" src=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-04.jpg\" alt=\"\" width=\"1003\" height=\"507\" srcset=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-04.jpg 1003w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-04-300x152.jpg 300w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-04-768x388.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1003px) 100vw, 1003px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>Altar Mayor de la Colegiata de San Isidro<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>Vida de San Isidro<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Isidro naci\u00f3 en el a\u00f1o 1082 y falleci\u00f3 en 1172. Era un labrador y pocero moz\u00e1rabe (as\u00ed se denominaba a los cristianos que viv\u00edan en las zonas \u00e1rabes) al servicio de la poderosa familia de los Vargas, amos de Isidro. En el palacio de esta familia vivi\u00f3 Isidro con su esposa y su hijo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El palacio original de los Vargas fue demolido y en su lugar levantaron otro los Lujanes, el cual en 1972 tambi\u00e9n se derrib\u00f3, aunque se conservaron el patio con sus escudos y la capilla del siglo XVI, donde la tradici\u00f3n sit\u00faa la vivienda donde vivi\u00f3 y muri\u00f3 San Isidro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando muri\u00f3 Isidro, fue enterrado en el cementerio junto a la iglesia de San Andr\u00e9s, en el mismo arrabal donde hab\u00eda vivido.<br \/>\nEn 1213 el rey Alfonso VIII entr\u00f3 victorioso en Madrid, donde ya Isidro era muy venerado por el pueblo y manda levantar una capilla en su honor en esta iglesia de San Andr\u00e9s y all\u00ed se deposit\u00f3 su cuerpo incorrupto en un arca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasan casi tres siglos y en 1504, al realizar un inventario de bienes en la parroquia de San Andr\u00e9s, se descubre junto a su cuerpo incorrupto en aquella arca mortuoria un c\u00f3dice escrito en pergamino de veintiocho folios, datado en torno al a\u00f1o 1270. Se compone de dos partes y unos a\u00f1adidos del siglo XV con datos de su vida y milagros atribuidos.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-05.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5636\" src=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-05.jpg\" alt=\"\" width=\"688\" height=\"448\" srcset=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-05.jpg 688w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-05-300x195.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 688px) 100vw, 688px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>El Museo de San Isidro, o de los Or\u00edgenes de Madrid, Fue inaugurado el 15 de mayo de 2000 en los terrenos ocupados por el primitivo Palacio de los Vargas.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em><strong>La pradera y la fuente de San Isidro<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este a\u00f1o de 2020, y como dec\u00edamos al principio, nos hemos quedado sin poder ir a beber el agua de la fuente de San Isidro junto a su ermita en el conocido como cerro de San Isidro<\/p>\n<p><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-06.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5637 aligncenter\" src=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-06.jpg\" alt=\"\" width=\"624\" height=\"468\" srcset=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-06.jpg 624w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-06-300x225.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 624px) 100vw, 624px\" \/><\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ni tampoco hemos podido ir a la pradera a celebrarlo, pero siempre podremos evocar la fiesta gracias al genio de Goya que nos dej\u00f3, en 1788, el testimonio de un boceto portentoso de Madrid y su r\u00edo Manzanares en un dia de San Isidro y los inmortaliz\u00f3 por siempre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nada menos que veintis\u00e9is metros cuadrados de superficie ten\u00eda que pintar Goya con este tema, as\u00ed que estaba muy preocupado y se lo hizo saber a su amigo Zapater: \u201cNo las tengo todas conmigo, pues ni duermo ni sosiego, hasta salir del asunto&#8230;\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-07.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5638\" src=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-07.jpg\" alt=\"\" width=\"1004\" height=\"460\" srcset=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-07.jpg 1004w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-07-300x137.jpg 300w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-07-768x352.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1004px) 100vw, 1004px\" \/><\/a><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><em>\u201cLa pradera de San Ysidro, en el mismo d\u00eda del Santo con todo el bullicio que en esta Corte, acostumbra haber\u201d, as\u00ed lo defini\u00f3 Goya.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora esto es lo que vemos, el Palacio Real y tambi\u00e9n la c\u00fapula de la entonces reci\u00e9n terminada iglesia de San Francisco el Grande.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, aunque no se ven ni el rio ni el puente de Segovia ellos siguen all\u00ed, y con algunos cambios que, afortunadamente, los han realzado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed terminamos pidiendo a nuestro Santo Patr\u00f3n ante esta hornacina, desde donde nos contempla en el puente de Toledo sobre el Manzanares, que pronto acabe esta pandemia que tanto dolor y tantas p\u00e9rdidas de valiosas vidas humanas nos ha tra\u00eddo.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong><a class=\"dt-single-image\" href=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-08.jpg\" data-dt-img-description=\"\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-5639 aligncenter\" src=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-08.jpg\" alt=\"\" width=\"704\" height=\"469\" srcset=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2020\/06\/SI-LAS-ESTATUAS-HABLASEN-08.jpg 704w, 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\/><\/a><\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Mar\u00eda Rosa Fern\u00e1ndez Pe\u00f1a<\/strong><\/em><br \/>\n<em>Miembro de la junta directiva de ADAMUC de la Universidad Complutense, y vocal para los paseos por Madrid.<\/em><\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column_inner][\/vc_row_inner][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column][vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_row_inner][vc_column_inner][vc_column_text] San Isidro en Madrid Finalizado ya el mes de mayo, un mes en que los madrile\u00f1os no hemos podido acudir a los lugares donde tradicionalmente evocamos y festejamos a San Isidro, aunque todos le hemos recordado con cari\u00f1o. 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