{"id":6326,"date":"2021-03-30T08:08:54","date_gmt":"2021-03-30T08:08:54","guid":{"rendered":"https:\/\/caumas.org\/revista\/?p=6326"},"modified":"2021-03-30T08:08:54","modified_gmt":"2021-03-30T08:08:54","slug":"de-la-cola-del-pan-a-la-cola-del-contenedormiguel-angel-martinez-coello","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/caumas.org\/revista\/de-la-cola-del-pan-a-la-cola-del-contenedormiguel-angel-martinez-coello\/","title":{"rendered":"De la cola del pan a la cola del contenedor<br>Miguel \u00c1ngel Mart\u00ednez Coello"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column]<div id=\"ultimate-heading-34406a41dde1c671a\" class=\"uvc-heading ult-adjust-bottom-margin ultimate-heading-34406a41dde1c671a uvc-3162  uvc-heading-default-font-sizes\" data-hspacer=\"no_spacer\"  data-halign=\"left\" style=\"text-align:left\"><div class=\"uvc-heading-spacer no_spacer\" style=\"top\"><\/div><div class=\"uvc-main-heading ult-responsive\"  data-ultimate-target='.uvc-heading.ultimate-heading-34406a41dde1c671a h2'  data-responsive-json-new='{\"font-size\":\"\",\"line-height\":\"\"}' ><h2 style=\"font-family:&#039;Viga&#039;;--font-weight:theme;\">De la cola del pan a la cola del contenedor<\/h2><\/div><div class=\"uvc-sub-heading ult-responsive\"  data-ultimate-target='.uvc-heading.ultimate-heading-34406a41dde1c671a .uvc-sub-heading '  data-responsive-json-new='{\"font-size\":\"\",\"line-height\":\"\"}'  style=\"font-weight:normal;\">Miguel \u00c1ngel Mart\u00ednez Coello<\/div><\/div>[vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_column_text]<strong>Ante todo, un poco de historia:<\/strong><\/p>\n<p>Los romanos, por no irnos a las antiguas civilizaciones de Mesopotamia, ten\u00edan muy claro que no pod\u00edan permitirse \u201c<strong>la cola del pan<\/strong>\u201d, porque ello significar\u00eda el comienzo de una revoluci\u00f3n que les desmontar\u00eda todo el sistema de \u201c<strong>Estado del bienestar<\/strong>\u201d. Para ello se aseguraron de que nunca faltase el \u201cpan\u201d y a mayores, para que pensaran lo menos posible, \u201cel circo\u201d.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone size-full wp-image-6329 aligncenter\" src=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/OPINION-MIGUEL-Cola-del-pan-en-Petrogrado-1917.jpg\" alt=\"\" width=\"816\" height=\"556\" srcset=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/OPINION-MIGUEL-Cola-del-pan-en-Petrogrado-1917.jpg 816w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/OPINION-MIGUEL-Cola-del-pan-en-Petrogrado-1917-300x204.jpg 300w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/OPINION-MIGUEL-Cola-del-pan-en-Petrogrado-1917-768x523.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 816px) 100vw, 816px\" \/><\/p>\n<p>Salt\u00e1ndome la Revoluci\u00f3n Francesa, que signific\u00f3 un antes y un despu\u00e9s en la historia de Europa, el 23 de febrero de 1917, en Petrogrado, por entonces capital de Rusia, despu\u00e9s de semanas soportando un fr\u00edo inclemente, disfrut\u00f3 de una leve mejor\u00eda climatol\u00f3gica por lo que las trabajadoras del textil, hartas de tener que guardar largas colas para comprar el pan que llegaba a cuentagotas, decidieron manifestarse. A \u00e9sta manifestaci\u00f3n, se unieron los obreros de la enorme f\u00e1brica de armamento Putilov, muchos de ellos sus propios padres, esposos, novios o hermanos. Al d\u00eda siguiente, Petrogrado estaba paralizada y la Revoluci\u00f3n del pan de Febrero, anticip\u00f3 la <strong>Revoluci\u00f3n bolchevique de Octubre<\/strong> que desgarr\u00f3 la Historia de Rusia.<\/p>\n<p>A lo largo de ese tiempo las colas del pan se fueron sucediendo, dando lugar a revoluciones laborales o de lucha por los derechos, hasta la llegada de la Constituci\u00f3n que absorbi\u00f3 a la mayor parte de la masa revolucionaria acabando con cualquier atisbo de asociacionismo. Es decir los l\u00edderes sindicales se integraron en la administraci\u00f3n y para ellos se acab\u00f3 el problema.<\/p>\n<p>Dije bien, para ellos\u2026 por que tras la cola del hambre ha llegado \u201c<strong>la cola del contenedor<\/strong>\u201d, que no es otra mucho m\u00e1s diferente que la anterior del pan. Vemos miles de personas volcadas ante un contenedor en busca de alimento, personas bien vestidas y j\u00f3venes pidiendo en la calle o en la entrada de los supermercados para comer. Esto no es m\u00e1s que una de las consecuencias sociales que ha acarreado un gobierno que s\u00f3lo se preocupa del bien personal y econ\u00f3mico de sus dirigentes mirando para otro lado ante el malestar de tanta gente cerca del umbral de la pobreza.<\/p>\n<p><strong>En rom\u00e1n paladino<\/strong><\/p>\n<p>Sabido es que las colas del pan no son buenas ni malas, son lugares en los que la ciudadan\u00eda espera pacientemente el remedio al mal puntual del hambre.<\/p>\n<p>No tendr\u00eda m\u00e1s importancia dicha espera, si fuese casual, en un determinado momento y pasase r\u00e1pidamente al caj\u00f3n de los recuerdos no deseados.<\/p>\n<p>El problema de \u201cla cola del pan\u201d es como todo mal, una enfermedad que aniquila no solo f\u00edsicamente al individuo, sino que ante la destrucci\u00f3n de los sentimientos, hace que la persona se rebele contra el sistema que la oprime.<\/p>\n<p>Ah\u00ed est\u00e1 el peligro de \u201cla cola del pan\u201d. Una larga y penosa peregrinaci\u00f3n de personas al borde de la desesperaci\u00f3n que empiezan a compartir sus penas y su miseria, a buscar culpables y sobre todo, poner fin y soluci\u00f3n a su mal.<\/p>\n<p>Dicho de otro modo\u2026 comienza a germinar la idea de la Revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>Todos nos asustamos ante la aparici\u00f3n de una crisis o la palabra Revoluci\u00f3n, sin embargo tenemos que reflexionar en que ambas son consecuencias l\u00f3gicas de un estado en la vida de una persona o en la de un colectivo que provocan un cambio rotundo. Por ejemplo, en una persona, el cambio de ni\u00f1o a adulto, en un insecto de cris\u00e1lida a mariposa, de disfrutar de una vida sana a sufrir una enfermedad. En las sociedades humanas ocurre lo mismo, el bienestar no es perpetuo y el malestar tampoco.<\/p>\n<p>La lucha contra un mal que nos oprime se origina cuando una persona o un colectivo deciden provocar el cambio y \u00e9ste se produce con m\u00e1s crudeza por la desesperaci\u00f3n ocasionando grav\u00edsimas consecuencias y p\u00e9rdidas humanas cuanto m\u00e1s sufrimiento y opresi\u00f3n padezcan.<\/p>\n<p>La historia desgraciadamente es c\u00edclica, repiti\u00e9ndose continuamente sin que nadie haga nada por subsanar los errores que tan graves consecuencias han tenido en la humanidad.<\/p>\n<p>Cierto es que el que disfruta un cierto estado de comodidad y bienestar, es ajeno a todo lo dem\u00e1s, porque no s\u00f3lo no ve la realidad de lo que le rodea, sino que en cierto modo culpabiliza al oprimido de su situaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>La \u201ccola del contenedor\u201d<\/strong><\/p>\n<p>En la actualidad las \u201cNuevas tecnolog\u00edas\u201d, Inteligencia Artificial y redes sociales, parecen marcar el nivel de \u201cpan y circo\u201d de las masas, de tal modo que un desastre global como la pandemia del COVID, y su confinamiento ha servido al poder como nunca hubiera podido imaginar.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\"wp-image-6330 aligncenter\" src=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/OPINION-MIGUEL-Cara-y-cruz-del-contenedor-scaled.jpg\" alt=\"\" width=\"850\" height=\"637\" srcset=\"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/OPINION-MIGUEL-Cara-y-cruz-del-contenedor-scaled.jpg 2560w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/OPINION-MIGUEL-Cara-y-cruz-del-contenedor-300x225.jpg 300w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/OPINION-MIGUEL-Cara-y-cruz-del-contenedor-1024x768.jpg 1024w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/OPINION-MIGUEL-Cara-y-cruz-del-contenedor-768x576.jpg 768w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/OPINION-MIGUEL-Cara-y-cruz-del-contenedor-1536x1152.jpg 1536w, https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-content\/uploads\/2021\/03\/OPINION-MIGUEL-Cara-y-cruz-del-contenedor-2048x1536.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 850px) 100vw, 850px\" \/><\/p>\n<p>Hasta ah\u00ed parece todo correcto, pero la realidad es que tanta irrealidad y tanta virtualidad no llena un est\u00f3mago vac\u00edo, y lo que es peor, no cura la angustia o depresi\u00f3n de tantos millones de personas que mueren en silencio inmersos en una pobreza material e inmaterial.<\/p>\n<p>Mientras tanto, en las calles bandas de j\u00f3venes cachorros adiestrados en el robo y la delincuencia, perfectamente aleccionados, a sueldo de los oscuros intereses del poder pol\u00edtico hacen de teloneros a toda una comparsa de \u201cgigantes y cabezudos\u201d. Al final\u2026 todo cart\u00f3n.<\/p>\n<p>Porque los sindicatos y asociaciones que antes luchaban por la igualdad, los derechos y la calidad de vida, ahora est\u00e1n repantigados c\u00f3modamente y muy bien pagados, en su poltrona.<\/p>\n<p>Antes la basura se ve\u00eda, ahora todo va al contenedor de su color correspondiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Miguel \u00c1ngel Mart\u00ednez Coello<\/strong><\/em><br \/>\nResponsable de prensa y comunicaci\u00f3n de FEGAUS (Federaci\u00f3n Galega de Asociaci\u00f3ns Universitarias S\u00e9nior)<br \/>\nOurense, marzo 2021<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column][vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_column_text]Ante todo, un poco de historia: Los romanos, por no irnos a las antiguas civilizaciones de Mesopotamia, ten\u00edan muy claro que no pod\u00edan permitirse \u201cla cola del pan\u201d, porque ello significar\u00eda el comienzo de una revoluci\u00f3n que les desmontar\u00eda todo el sistema de \u201cEstado del bienestar\u201d. 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