{"id":6956,"date":"2022-01-03T12:11:02","date_gmt":"2022-01-03T12:11:02","guid":{"rendered":"https:\/\/caumas.org\/revista\/?p=6956"},"modified":"2022-01-03T12:11:02","modified_gmt":"2022-01-03T12:11:02","slug":"momentos-44-jesus-jauregui-gorraiz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/caumas.org\/revista\/momentos-44-jesus-jauregui-gorraiz\/","title":{"rendered":"MOMENTOS (44)<br>Jes\u00fas Jauregui Gorraiz"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column]<div id=\"ultimate-heading-71466a0c32d21abc0\" class=\"uvc-heading ult-adjust-bottom-margin ultimate-heading-71466a0c32d21abc0 uvc-1891  uvc-heading-default-font-sizes\" data-hspacer=\"no_spacer\"  data-halign=\"left\" style=\"text-align:left\"><div class=\"uvc-heading-spacer no_spacer\" style=\"top\"><\/div><div class=\"uvc-main-heading ult-responsive\"  data-ultimate-target='.uvc-heading.ultimate-heading-71466a0c32d21abc0 h2'  data-responsive-json-new='{\"font-size\":\"\",\"line-height\":\"\"}' ><h2 style=\"font-family:&#039;Viga&#039;;--font-weight:theme;\">MOMENTOS (44)<\/h2><\/div><div class=\"uvc-sub-heading ult-responsive\"  data-ultimate-target='.uvc-heading.ultimate-heading-71466a0c32d21abc0 .uvc-sub-heading '  data-responsive-json-new='{\"font-size\":\"\",\"line-height\":\"\"}'  style=\"font-weight:normal;\">Jes\u00fas Jauregui Gorraiz<\/div><\/div>[vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_row_inner][vc_column_inner][vc_column_text]\u00a1Yo no quiero ir a ninguna parte! \u2013Hace una pausa- adem\u00e1s, no s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1 esa parte.<\/p>\n<p>Es su grito, angustiado, mientras esper\u00e1bamos nos abrieran la puerta de acceso a la Residencia Psicogeri\u00e1trica la noche de fin de a\u00f1o.<\/p>\n<p>Mi amistad con M\u00e1laga comenz\u00f3 a trav\u00e9s de sus ojos grandes y siempre abiertos cuando los miraba. \u201cS\u00ed, todo est\u00e1 en los ojos. \u00bfO tal vez en lo insondable que est\u00e1 detr\u00e1s de unos ojos?\u201d, escribe Leonardo Padura. Y a trav\u00e9s de ese misterioso oscuro de los ojos llegu\u00e9 a la candidez de su sonrisa y a su hablar silente, como diluido en una espuma, preguntando, siempre preguntando cuando le quedaba un poco de descanso en su vivir apresurado y preocupado por los que eran suyos y por cuantos sab\u00edan de su cercan\u00eda, y tambi\u00e9n de su juventud.<\/p>\n<p>Su bondad me hizo conocer a su hermana y a su hermano, primero, y a toda su familia m\u00e1s adelante. Su alegr\u00eda y su humor, dif\u00edcil para uno del norte, abri\u00f3 la amistad de sus amigos y su vivencia me hizo conocer a las gentes del barrio de El Palo, sus playas, el viento poniente que riza y verdea las aguas de la Malagueta y el levante que llega desde El Rinc\u00f3n y que azulea, todav\u00eda m\u00e1s, el cielo.<\/p>\n<p>Hoy, mi amiga tiene un muro levantado tras sus p\u00e1rpados en el que rebotan mis preguntas y tras el que parece que hay un abismo de vac\u00edo cercano a la muerte del razonar. Le tendemos una mano donde agarrarse y, al menos, no caer. Pero ella se siente como el n\u00e1ufrago angustiado, no porque se hunde sino porque ha dejado de ver la costa. Ni siquiera divisa los acantilados peligrosos donde ha aguantado mucho tiempo en lucha con el oleaje de la vida. Un zarpazo injusto, la muerte tr\u00e1gica de su hijo, le hizo soltar la mano y quedar a la deriva. \u00a1Ay, amiga, de qu\u00e9 forma quer\u00edas encontrarte con tu peque\u00f1o! Lo has intentado alguna vez\u2026, pero all\u00ed tampoco estaba \u00e9l.<\/p>\n<p>Su voz dulce se enreci\u00f3 con el tabaco y sus frases luminosas se hicieron cortas y sueltas, y sus conversaciones se volvieron preguntas. Su tiempo ha pasado m\u00e1s aprisa que el m\u00edo. \u00a1Te nos est\u00e1s perdiendo!<\/p>\n<p>El abrazo que nos dimos la noche de fin de a\u00f1o al despedirnos dej\u00f3 sabor a sal de mar en mi cara y sec\u00f3 un poco m\u00e1s el lugar donde aguantan, todav\u00eda, las esperanzas. Ya solo nos vemos a trav\u00e9s de la sonrisa. No me atrevo a mirarte a los ojos porque tambi\u00e9n los m\u00edos han envejecido y tu mirada s\u00f3lo pregunta, \u201c\u00bfpor qu\u00e9?\u201d. \u00bfC\u00f3mo te responder\u00e9? Tampoco yo s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1 nuestra \u201cninguna parte\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Jes\u00fas Jauregui Gorraiz<\/strong><\/em><br \/>\nSocio de AULEXNA,<br \/>\nAsociaci\u00f3n de Alumnos, Universidad de Navarra<br \/>\nNoviembre 2021<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column_inner][\/vc_row_inner][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column][vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_row_inner][vc_column_inner][vc_column_text]\u00a1Yo no quiero ir a ninguna parte! \u2013Hace una pausa- adem\u00e1s, no s\u00e9 d\u00f3nde est\u00e1 esa parte. 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