{"id":7518,"date":"2022-07-09T09:06:42","date_gmt":"2022-07-09T09:06:42","guid":{"rendered":"https:\/\/caumas.org\/revista\/?p=7518"},"modified":"2022-07-09T09:06:42","modified_gmt":"2022-07-09T09:06:42","slug":"es-la-soledad-un-destino-inevitable-para-los-mayores-dr-bartolome-freire","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/caumas.org\/revista\/es-la-soledad-un-destino-inevitable-para-los-mayores-dr-bartolome-freire\/","title":{"rendered":"\u00bfES LA SOLEDAD UN DESTINO INEVITABLE PARA LOS MAYORES?<br>Dr. Bartolom\u00e9 Freire"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column]<div id=\"ultimate-heading-14406a41dfd3b2543\" class=\"uvc-heading ult-adjust-bottom-margin ultimate-heading-14406a41dfd3b2543 uvc-4632  uvc-heading-default-font-sizes\" data-hspacer=\"no_spacer\"  data-halign=\"left\" style=\"text-align:left\"><div class=\"uvc-heading-spacer no_spacer\" style=\"top\"><\/div><div class=\"uvc-main-heading ult-responsive\"  data-ultimate-target='.uvc-heading.ultimate-heading-14406a41dfd3b2543 h2'  data-responsive-json-new='{\"font-size\":\"\",\"line-height\":\"\"}' ><h2 style=\"font-family:&#039;Viga&#039;;--font-weight:theme;\">\u00bfES LA SOLEDAD UN DESTINO INEVITABLE PARA LOS MAYORES?<\/h2><\/div><div class=\"uvc-sub-heading ult-responsive\"  data-ultimate-target='.uvc-heading.ultimate-heading-14406a41dfd3b2543 .uvc-sub-heading '  data-responsive-json-new='{\"font-size\":\"\",\"line-height\":\"\"}'  style=\"font-weight:normal;\">Dr. Bartolom\u00e9 Freire<\/div><\/div>[vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_row_inner][vc_column_inner][vc_column_text]Al avanzar en edad puede producirse una reducci\u00f3n progresiva de los intercambios sociales, un mayor distanciamiento al que diversos autores se refieren como \u201cdesenganche\u201d. Este proceso puede acelerarse al padecer una enfermedad grave, perder la pareja, cambiar de residencia o con el final de ciertos roles sociales. Por ejemplo, en mi estudio sobre la jubilaci\u00f3n (1) encontr\u00e9 que muchas de las mujeres jubiladas que entrevist\u00e9 disfrutaban de haberse liberado de lo que otros esperaban y actuaban m\u00e1s en funci\u00f3n de lo que, para ellas, ten\u00eda sentido. Al concluir la etapa laboral las personas jubiladas adquirimos la libertad de modular nuestra participaci\u00f3n en la sociedad de acuerdo con nuestras necesidades, deseos y capacidades.<\/p>\n<p>Existe una tendencia espont\u00e1nea entre los mayores a buscar una intimidad m\u00e1s reducida y profunda, por lo que solemos ser m\u00e1s selectivos en nuestras relaciones. L. Carstersen (2) demostr\u00f3, con su \u201cteor\u00eda de la selectividad socioemocional\u201d, que con la edad priorizamos nuestro bienestar y las relaciones positivas y evitamos aquellas que nos afectan negativamente o nos hacen perder el tiempo. Es decir, que los cambios en el circulo social asociados al envejecimiento no solo se producen en la cantidad de contactos si no tambi\u00e9n en su cualidad.<\/p>\n<p>No debemos olvidar que envejecer no es solo declive, tambi\u00e9n hay oportunidades para continuar creciendo personalmente. Los mayores nos conocemos mejor a nosotros mismos y las relaciones que conservamos activas, con familiares y amigos, suelen ser m\u00e1s s\u00f3lidas. Entre los cambios observados en un cerebro que envejece est\u00e1n las tendencias a ser m\u00e1s comprensivos, tolerantes, a aceptar mejor las diferencias individuales y a valorar los esfuerzos ajenos. Aumenta la sensibilidad ante gestos que previamente hubieran pasado inadvertidos y la facilidad para llegar a acuerdos. Todos estos progresos potenciales pueden contribuir a renovar y enriquecer nuestros v\u00ednculos afectivos. Pero tambi\u00e9n hay respuestas ante la vejez que inciden negativamente en la vida social del mayor, como: el desinter\u00e9s por el mundo, un repliegue sobre uno mismo, rechazar el presente idealizando el pasado o descargar las frustraciones propias en las personas m\u00e1s pr\u00f3ximas.<\/p>\n<p>Es por ello que necesitamos estimular aquellas capacidades que enriquezcan nuestros contactos. Con la edad se pueden disfrutar m\u00e1s las cosas buenas que uno recibe y sentirse agradecido por ellas. Muchos mayores sienten la necesidad de encontrar nuevas formas de intimidad amorosa, adem\u00e1s de las sexuales, en las que la ternura adquiere un valor importante. Los esposos que quieren mejorar su nivel de compenetraci\u00f3n tienen que afrontar un verdadero dialogo y superar problemas de adaptaci\u00f3n mutua que nunca resultan f\u00e1ciles y que implican aceptar al otro tal como es. Siempre quedan restos de problemas que se arrastran del pasado, pero es posible dialogar con menos tensi\u00f3n y mayor comprensi\u00f3n. El objetivo es construir un espacio com\u00fan para saborear la presencia del otro, a la vez que se le reconoce como un individuo libre y diferente a uno.<\/p>\n<p>Pero inevitablemente hay momentos en que todos nos sentimos solos a lo largo de la vida, es una de las emociones humanas. Estamos biol\u00f3gicamente programados como seres sociales y la sensaci\u00f3n de soledad es un indicador de que existe un desacuerdo entre los contactos sociales que uno tiene y los que le gustar\u00eda tener. Podemos sentirla estando solos o acompa\u00f1ados, si, por ejemplo, pensamos que no nos comprenden o nos ignoran. Pero no todos la experimentamos de la misma manera, a unos los debilita y otros pueden elegir vivir en un mundo social reducido. Hay incluso mayores que, intentando desarrollar su lado espiritual, buscan momentos de soledad para experimentar la belleza de la naturaleza, rezar, rememorar el pasado o sentirse unido a todo lo que les rodea, ser una peque\u00f1a parte del cosmos.<\/p>\n<p>Es frecuente que los muy mayores vayan reduciendo gradualmente su vida social y centr\u00e1ndose m\u00e1s y m\u00e1s en s\u00ed mismos, en lo que ocurre en su interior. Muchos protegen as\u00ed su independencia y sufren menos de lo que podr\u00eda pensarse por estar solos, ya que los acompa\u00f1an sus recuerdos y el af\u00e1n por atender y controlar sus necesidades personales. En general se piensa que soportan mejor la soledad aquellas personas que conservan, en su mundo interno, im\u00e1genes positivas de sus seres queridos ausentes.<\/p>\n<p>Es decir, hay diferentes tipos de soledad y de maneras de vivirla y no es un destino asociado inevitablemente a la edad, al menos hasta que se produce una retirada real como consecuencia de los cambios profundos que el tiempo impone a nuestras mentes y nuestros cuerpos. En un experimento reciente, llevado a cabo por la BBC, sobre si la soledad y la edad discurren paralelas se encontr\u00f3 que el 40% de los j\u00f3venes ingleses actuales, de entre 18 y 24 a\u00f1os, se sienten solos frente al 27% de los mayores de 75 a\u00f1os.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida de personas pr\u00f3ximas, la enfermedad y la cercan\u00eda de la muerte son pruebas duras a las que, en alg\u00fan momento, todos tendremos que enfrentarnos. Es en esas circunstancias, m\u00e1s presentes en la vida de los realmente mayores, cuando el sentimiento de soledad puede resultar especialmente doloroso. Son situaciones que nos enfrentan a la evidencia de que estamos solos y que nuestra vida no puede ser vivida por nadie m\u00e1s que por nosotros.<\/p>\n<p>Quiero terminar subrayando que una de las claves para vivir una vida larga y saludable es estar socialmente conectado. Est\u00e1 demostrado que las personas que se sienten solas tienen el doble de posibilidades de padecer demencias u otro tipo de enfermedades graves. Por lo tanto, no debemos habituarnos a las personas que nos rodean, si no tener muy presente lo importantes que son para nosotros. Y aunque no evitar\u00e1n que transitemos solos los momentos dolorosos que nos esperan, el amor compartido nos acompa\u00f1ar\u00e1 y nos dar\u00e1 fuerza y serenidad para afrontarlos.<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][vc_separator][vc_icon][vc_column_text]<\/p>\n<ol>\n<li>Freire Arteta, Bartolom\u00e9 (2017): \u201cLa jubilaci\u00f3n, una nueva oportunidad\u201d. LIDeditorial, Madrid.<\/li>\n<li>Carstersen, L. (19 de abril de 2012): <a href=\"http:\/\/www.ted.com\/talks\/laura\">ted.com\/talks\/laura<\/a> carstensen carstensen_older_people_are_happier?language=es<\/li>\n<\/ol>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column_inner][\/vc_row_inner][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column][vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_row_inner][vc_column_inner][vc_column_text]Al avanzar en edad puede producirse una reducci\u00f3n progresiva de los intercambios sociales, un mayor distanciamiento al que diversos autores se refieren como \u201cdesenganche\u201d. Este proceso puede acelerarse al padecer una enfermedad grave, perder la pareja, cambiar de residencia o con el final de ciertos roles sociales. 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