{"id":8384,"date":"2023-04-13T15:39:54","date_gmt":"2023-04-13T15:39:54","guid":{"rendered":"https:\/\/caumas.org\/revista\/?p=8384"},"modified":"2023-04-13T15:39:54","modified_gmt":"2023-04-13T15:39:54","slug":"somos-sabios-todos-los-mayores","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/caumas.org\/revista\/somos-sabios-todos-los-mayores\/","title":{"rendered":"\u00bfSomos sabios todos los mayores?"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column]<div id=\"ultimate-heading-271869efc17dab94f\" class=\"uvc-heading ult-adjust-bottom-margin ultimate-heading-271869efc17dab94f uvc-2008  uvc-heading-default-font-sizes\" data-hspacer=\"no_spacer\"  data-halign=\"left\" style=\"text-align:left\"><div class=\"uvc-heading-spacer no_spacer\" style=\"top\"><\/div><div class=\"uvc-main-heading ult-responsive\"  data-ultimate-target='.uvc-heading.ultimate-heading-271869efc17dab94f h2'  data-responsive-json-new='{\"font-size\":\"\",\"line-height\":\"\"}' ><h2 style=\"font-family:&#039;Viga&#039;;--font-weight:theme;\">\u00bfSomos sabios todos los mayores?<\/h2><\/div><div class=\"uvc-sub-heading ult-responsive\"  data-ultimate-target='.uvc-heading.ultimate-heading-271869efc17dab94f .uvc-sub-heading '  data-responsive-json-new='{\"font-size\":\"\",\"line-height\":\"\"}'  style=\"font-weight:normal;\">Dr. Bartolom\u00e9 Freire<\/div><\/div>[vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_row_inner][vc_column_inner][vc_column_text]En general asociamos sabidur\u00eda con sentido com\u00fan, pero es una cualidad humana m\u00e1s compleja, con m\u00faltiples facetas y sobre cuya definici\u00f3n existen desacuerdos entre los diferentes profesionales que la han estudiado. Una manera sencilla de describirla es como una forma de pensar y actuar que utiliza el conocimiento \u00fatil para enfrentarse a los problemas cotidianos. La sabidur\u00eda se adquiere poco a poco, a partir de lo que vamos viendo y experimentando a lo largo de la vida, permiti\u00e9ndonos examinar los hechos y las decisiones que vayamos a tomar desde diferentes perspectivas. Bas\u00e1ndose en ese conocimiento una persona sabia encuentra soluciones positivas, tanto para s\u00ed misma como para su entorno.<\/p>\n<p>La sabidur\u00eda es una de las mejores herramientas con que contamos para afrontar nuevas situaciones, en la medida que las asociamos con experiencias similares del pasado y recordamos los recursos y las estrategias que pusimos en juego para resolverlas con \u00e9xito. Desde un punto de vista cognitivo implica la capacidad de ver patrones en una circunstancia dada, establecer conexiones con circunstancias vividas anteriormente y utilizar esas asociaciones y analog\u00edas como un sistema de conocimiento experto para enfrentarnos a los retos cotidianos y mostrar sensibilidad en las relaciones sociales. Sabidur\u00eda y capacidad de afrontamiento maduro tienen mucho en com\u00fan.<\/p>\n<p>Aunque pensamos en la sabidur\u00eda como una capacidad intelectual, la realidad es que depende mucho de la madurez emocional, y \u00e9sta es una entidad separada de la inteligencia que integra aspectos cognitivos y emocionales. En el desarrollo de la sabidur\u00eda intervienen tambi\u00e9n ciertos rasgos de personalidad como: estar abierto a lo nuevo, la capacidad de manejar lo incierto e incontrolable, la reflexi\u00f3n y gesti\u00f3n adecuada de las emociones, as\u00ed como tener empat\u00eda y un pensamiento cr\u00edtico.<\/p>\n<p>Seg\u00fan los investigadores del Instituto Max Planck de Berl\u00edn (1) los componentes m\u00e1s importantes de la sabidur\u00eda son: la madurez, el conocimiento, la experiencia y la inteligencia, tanto cognitiva como emocional. Si alcanzamos eso que llamamos sabidur\u00eda, podremos comprender, hacer juicios y proporcionar consejos acerca de las condiciones complejas e inciertas de la condici\u00f3n humana. Para ello es condici\u00f3n necesaria el conocimiento de uno mismo y de las estrategias de manejo que se puedan utilizar para optimizar la relaci\u00f3n entre las p\u00e9rdidas y ganancias implicadas en cualquier decisi\u00f3n o consejo. Una persona sabia llevar\u00e1 a cabo un an\u00e1lisis de todos los aspectos implicados en un determinado dilema, mientras que otra, que no lo es, dar\u00e1 una respuesta simple, probablemente basada en lugares comunes.<\/p>\n<p>Llegar a ser sabio no se consigue simplemente acumulando informaci\u00f3n o experiencias: es el fruto de una reflexi\u00f3n constante sobre los acontecimientos vividos a lo largo del tiempo, unida a la habilidad para conectar presente y pasado, encontrando aquellas similitudes que nos lleven a identificar los patrones subyacentes. La sabidur\u00eda surge de una combinaci\u00f3n de experiencias, cognitivas y emocionales, de haber superado los desaf\u00edos de la vida con \u00e9xito y haber tenido experiencias interpersonales significativas.<\/p>\n<p>No existe un consenso cient\u00edfico sobre la sabidur\u00eda natural de los mayores. Sin embargo, algunos investigadores han demostrado que el conocimiento relacionado con la sabidur\u00eda se puede retener y aumentar en la vejez. Si contamos con esa capacidad de exposici\u00f3n y apertura a la experiencia de la que hemos hablado anteriormente, cuanto m\u00e1s extenso sea el periodo de vida, m\u00e1s oportunidades tendremos de ampliar nuestro conocimiento. Con ese plus de experiencias y conocimientos acumulados, los mayores somos mejores y m\u00e1s r\u00e1pidos que los j\u00f3venes para ver todo el conjunto, reconocer patrones, asociarlos con elementos comunes de experiencias pasadas y utilizarlos para anticiparse al futuro. Agregando a\u00f1os de experiencia y autoconocimiento estaremos en mejor posici\u00f3n para examinar problemas y decisiones, resolver conflictos y manejar situaciones interpersonales de una manera m\u00e1s efectiva. En otras palabras, seremos m\u00e1s sabios.<\/p>\n<p>Aunque no podamos afirmar que la sabidur\u00eda sea inherente a la vejez, si constatamos que los mayores gozamos de unas condiciones favorables para continuar desarrollando nuestro potencial de sabidur\u00eda hasta el final. Adem\u00e1s de la veteran\u00eda que otorga una larga vida, experimentamos cambios en la evoluci\u00f3n neurobiol\u00f3gica de nuestro cerebro, en nuestra posici\u00f3n social, en nosotros mismos y en la manera en que nos relacionamos. Dichos cambios pueden dan lugar a nuevas experiencias que, si las procesamos adecuadamente, nos ayudar\u00e1n a incrementar nuestro conocimiento pr\u00e1ctico de la vida.<\/p>\n<p>El cerebro humano se caracteriza por su plasticidad y siempre mantiene cierta capacidad para adaptarse a situaciones complejas y novedosas. La exposici\u00f3n a nuevas experiencias y aprendizajes estimulan la evoluci\u00f3n de las redes neuronales desarrollando nuevas c\u00e9lulas y \u201crebrotando\u201d las conexiones entre ellas. El pensamiento abstracto, la facultad de ir m\u00e1s all\u00e1 de las apariencias y pensar en los objetos en t\u00e9rminos de categor\u00edas, mejora con la edad. Seg\u00fan algunos autores funciona como una compensaci\u00f3n al declive de los sentidos y favorece las conductas adaptativas. La sabidur\u00eda que se atribuye a los mayores puede tener tambi\u00e9n una base neurol\u00f3gica generada por cambios que facilitan la comunicaci\u00f3n entre los dos hemisferios cerebrales. As\u00ed pueden integrar lo l\u00f3gico con lo emocional o intuitivo.<\/p>\n<p>Al vernos m\u00e1s libres de las presiones del d\u00eda a d\u00eda tenemos m\u00e1s ocasiones para tomar distancia y enriquecer nuestra perspectiva con una visi\u00f3n ampliada de la vida y de lo que nos acontece. La competencia de emitir juicios s\u00f3lidos y la empat\u00eda pueden reforzarse con la capacidad de auto-examinarse y de gestionar las emociones en las que los mayores aventajamos a los m\u00e1s j\u00f3venes. Al disponer de m\u00e1s tiempo libre tambi\u00e9n podemos aventurarnos y afrontar alg\u00fan reto que a\u00f1ada un nuevo color a nuestra paleta de experiencias. No conviene olvidar que no se puede ser sabio acerca de lo que no se ha vivido.<\/p>\n<p>As\u00ed mismo, al envejecer nos hacemos m\u00e1s lentos, lo que nos da margen para estar m\u00e1s presentes y observar las conductas y sentimientos propios y ajenos. Todo ello consolidar\u00e1 la sensibilidad para comprender y manejar nuestras emociones y sintonizar con las ajenas, ese componente de la sabidur\u00eda que conocemos como inteligencia emocional.<\/p>\n<p>Kaufman (2) si defiende la tesis de que la sabidur\u00eda aumenta con la edad y hace una s\u00edntesis muy \u00fatil de los recursos personales que promueven la acumulaci\u00f3n de sabidur\u00eda. Afirma que es m\u00e1s com\u00fan entre aquellos con niveles altos de apertura a la experiencia; que tienen capacidad de auto-examen e introspecci\u00f3n; que est\u00e1n motivados para crecer personalmente; que se mantienen esc\u00e9pticos ante sus propias visiones y que cuestionan continuamente sus creencias, explorando y evaluando nueva informaci\u00f3n que sea relevante para su propia identidad.<\/p>\n<p>Y para concluir quiero responder a la pregunta que formulaba en el enunciado diciendo que probablemente no seamos m\u00e1s sabios por el mero hecho de ser m\u00e1s viejos.\u00a0 Pero no nos desanimemos, la sabidur\u00eda se adquiere a trav\u00e9s de las pruebas que nos obligan a madurar y puede ser cultivada.\u00a0 Usemos el acopio de experiencias pasadas y presentes para reflexionar y extraer conclusiones que nos sirvan de catalizadores para dirigir nuestros pasos con m\u00e1s pericia. La sabidur\u00eda que acumulamos en una vida rica en experiencias es uno de los recursos m\u00e1s adaptativos y positivos para disfrutar la nueva longevidad.<\/p>\n<p>Y confiemos en seguir andando y agregando experiencias que, dej\u00e1ndonos guiar por los expertos, transformaremos en sabidur\u00eda activa. Mientras tanto, utilicemos la empat\u00eda y pongamos a disposici\u00f3n de los m\u00e1s j\u00f3venes la experiencia y perspectiva de la vida que cada uno de nosotros atesora.<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Bartolom\u00e9 Freire Arteta<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Psiquiatra jubilado<\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Autor del libro: \u201cLa Jubilaci\u00f3n una nueva oportunidad\u201d<\/strong><\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>(1) Vaillant, George E. (2002): \u201cAging Well\u201d. New York, Little, Brown and Co.<br \/>\n(2) Conley, Ch. (2018): \u201cWisdom at Work. The Making of a Modern Elder\u201d. New York, Penguin Random House.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column_inner][\/vc_row_inner][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column][vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_row_inner][vc_column_inner][vc_column_text]En general asociamos sabidur\u00eda con sentido com\u00fan, pero es una cualidad humana m\u00e1s compleja, con m\u00faltiples facetas y sobre cuya definici\u00f3n existen desacuerdos entre los diferentes profesionales que la han estudiado. Una manera sencilla de describirla es como una forma de pensar y actuar que utiliza el conocimiento \u00fatil para enfrentarse a los&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":8385,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[268,57],"tags":[],"class_list":["post-8384","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-42-opinion-mar-2023","category-opinion","category-268","category-57","description-off"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8384","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8384"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8384\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":8386,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8384\/revisions\/8386"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8385"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8384"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8384"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8384"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}