{"id":9094,"date":"2023-10-09T08:50:27","date_gmt":"2023-10-09T08:50:27","guid":{"rendered":"https:\/\/caumas.org\/revista\/?p=9094"},"modified":"2023-10-09T08:50:27","modified_gmt":"2023-10-09T08:50:27","slug":"algunas-claves-para-resistirse-a-envejecer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/caumas.org\/revista\/algunas-claves-para-resistirse-a-envejecer\/","title":{"rendered":"Algunas claves para resistirse a envejecer"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column]<div id=\"ultimate-heading-126869efc0f03638b\" class=\"uvc-heading ult-adjust-bottom-margin ultimate-heading-126869efc0f03638b uvc-9737  uvc-heading-default-font-sizes\" data-hspacer=\"no_spacer\"  data-halign=\"left\" style=\"text-align:left\"><div class=\"uvc-heading-spacer no_spacer\" style=\"top\"><\/div><div class=\"uvc-main-heading ult-responsive\"  data-ultimate-target='.uvc-heading.ultimate-heading-126869efc0f03638b h2'  data-responsive-json-new='{\"font-size\":\"\",\"line-height\":\"\"}' ><h2 style=\"font-family:&#039;Viga&#039;;--font-weight:theme;\">Algunas claves para resistirse a envejecer<\/h2><\/div><div class=\"uvc-sub-heading ult-responsive\"  data-ultimate-target='.uvc-heading.ultimate-heading-126869efc0f03638b .uvc-sub-heading '  data-responsive-json-new='{\"font-size\":\"\",\"line-height\":\"\"}'  style=\"font-weight:normal;\"><em>Dr. Bartolom\u00e9 Freire, Psiquiatra, Psicoterapeuta jubilado<\/em><\/div><\/div>[vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_row_inner][vc_column_inner][vc_column_text]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todos envejecemos, no podemos evitarlo, pero podemos influir positivamente en la manera en que respondemos al avance de la edad. Sin embargo, no recibimos mucha preparaci\u00f3n para atravesar con \u00e9xito las transiciones a las que nos enfrentamos a partir de los 50. Conocer los aspectos positivos del envejecimiento y las respuestas creativas a los desaf\u00edos que tenemos que superar nos ayudar\u00e1n a optimizar los recursos y talentos que conservamos. Adem\u00e1s, tenemos la oportunidad de cultivar las cualidades que se desarrollan con la edad y de encontrar alternativas que compensen las limitaciones que inevitablemente experimentamos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No hay un manual del buen envejecer que sea aplicable a todos los mayores. Envejecemos a ritmos distintos, tenemos diferentes estilos de vida y existen m\u00faltiples pautas para vivir una vejez plena y saludable. La mayor\u00eda respondemos de acuerdo con nuestras historias previas de vida, nuestra personalidad y los contextos sociales e hist\u00f3ricos en los que nos movemos. \u00a0Pero a todos nos conviene tener presente que vivir una vejez satisfactoria depende menos de nuestros genes que de nuestros h\u00e1bitos y conductas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Envejecer satisfactoriamente requiere, por nuestra parte, inter\u00e9s y esfuerzo. El objetivo es vivir sanos y felices los a\u00f1os que la longevidad actual nos permite, lo que implica hacer frente a d\u00e9ficits y enfermedades, pero tambi\u00e9n saber aprovechar las oportunidades que la vejez nos aporta y las que podamos crear. El fin \u00faltimo es disfrutar del privilegio de estar vivos y seguir complet\u00e1ndonos como personas. Lo podemos conseguir con apoyo social, circunstancias favorables y el amor y cuidado de nuestros allegados. Los nuevos avances m\u00e9dicos y las ofertas de programas para la realizaci\u00f3n personal y el ocio nos proponen v\u00edas para conservar la salud y disfrutar que generaciones previas no tuvieron a su alcance.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando hablo de resistirse a envejecer no pienso en tratar de negar como nos afecta el paso del tiempo y seguir actuando como si no hubi\u00e9ramos cambiado. Al contrario, quiero proponer que, a la vez que aceptamos como nos vamos transformando, potenciemos aquellas capacidades que nos ayuden a sobreponernos a p\u00e9rdidas y disfunciones y a mantenernos activos y socialmente conectados. Lo que somos no solo est\u00e1 determinado por el paso inexorable del tiempo, sino por c\u00f3mo respondemos a lo que nos ocurre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Autores y autoras que estudian el envejecimiento nos advierten del riesgo que corremos de reducir nuestros intereses, anclarnos a viejas costumbres y evitar riesgos. Para resistirse a esas din\u00e1micas negativas recomiendan recurrir a \u201cla juventud del coraz\u00f3n\u201d. Se trata de reconectar con cualidades del pasado que, aunque transformadas, conservamos internamente. Cultivar, de manera apropiada a nuestra edad, aquellas pasiones y capacidades que nos conectan con el mundo y nos impulsan a seguir adelante. La psicoanalista Danielle Quinodoz (1) lo expresa as\u00ed: \u201c(envejecer)\u2026 intentando guardar de una manera preciosa, en s\u00ed mismo, cada una de las edades de la vida \u2026 Integrar la infancia y la adolescencia supone disfrutar de sus cualidades: la capacidad para ensimismarse, jugar, asombrarte ante el presente, maravillarse frente a lo desconocido, disfrutar de la ignorancia que permite ser curioso\u201d. Integrar mentalmente todas las etapas precedentes no resulta en que el mayor se crea joven, m\u00e1s bien necesita aceptar que no lo es para lograrlo. Es un di\u00e1logo interior que contribuye a cerrar el ciclo de la vida como un todo y nos aporta armon\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para mantenernos vivos necesitamos un prop\u00f3sito. Debe de tener un objetivo que movilice nuestras habilidades, pero no ser tan exigente que nos frustre y lo acabemos abandonando. Un proyecto nuevo suele estimular recursos que no se han practicado tanto y generar nuevas energ\u00edas. Los mayores mostramos m\u00e1s juicio, visi\u00f3n de conjunto y m\u00e1s capacidad para resolver problemas bas\u00e1ndonos en la experiencia, una sabidur\u00eda que podemos utilizar para liderar cualquier proyecto, individual o colectivo. Tambi\u00e9n mejoramos en nuestra disposici\u00f3n a llevarnos bien, a trabajar en equipo y a preocuparnos por cuestiones humanitarias, lo que favorece la participaci\u00f3n en programas de voluntariado o tutor\u00edas con generaciones m\u00e1s j\u00f3venes. Est\u00e1 demostrado que tener incentivos y compromiso disminuye el estr\u00e9s, aumenta las hormonas que controlan el estado de \u00e1nimo y refuerzan la salud cognitiva y el sistema inmune. Especialmente cuando hacemos algo que nos gusta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra de las claves para vivir una vida m\u00e1s larga es estar socialmente conectados. Los mayores tendemos a favorecer las emociones positivas y a mantener relaciones m\u00e1s s\u00f3lidas. En nuestra mano est\u00e1 aprovechar ese potencial para ser m\u00e1s comprensivos y tolerantes, olvidar viejos resentimientos y pasar momentos preciosos con las personas queridas. Familiares y amigos que nos estimulen a crecer, a ampliar nuestros horizontes y que nos acompa\u00f1en en los momentos dif\u00edciles.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los mayores podemos utilizar un mecanismo psicol\u00f3gico que los expertos llaman: \u201coptimizaci\u00f3n selectiva con compensaci\u00f3n\u201d. Se refieren a optimizar ciertas actividades u objetivos, percibidos de forma realista, para compensar las limitaciones y deficiencias que nos afectan. Nuestro propio cerebro compensa sus p\u00e9rdidas gracias a que mantiene hasta el final la capacidad de organizarse. As\u00ed que cada uno de nosotros tiene la opci\u00f3n de potenciar sus recursos y los de su entorno, para minimizar el impacto negativo del avance de la edad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ejemplo, la p\u00e9rdida del trabajo, con la jubilaci\u00f3n, puede compensarse con una mayor disponibilidad del tiempo. Al liberarnos de las obligaciones laborales tenemos la ocasi\u00f3n de cambiar nuestra manera de estar en el mundo. Puede ser el momento para iniciar nuevas actividades o relaciones, saborear lo que el presente nos brinda, ser m\u00e1s permeables a la belleza y a sensaciones que previamente no hab\u00edamos percibido, etc. Muchas jubiladas a las que entrevist\u00e9 (2) afirmaron que despu\u00e9s de estar tantos a\u00f1os pendientes de las necesidades de otros, estaban priorizando sus propios deseos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sentir gratitud por lo que conservamos o por lo que adquirimos sustituyendo a lo perdido, hace m\u00e1s f\u00e1cil envejecer. Consiste en apreciar y disfrutar lo que se tiene y hacer algo positivo con ello. La capacidad de sentir agradecimiento se cultiva valorando peque\u00f1os gestos, reconociendo los frutos de la buena suerte o alegr\u00e1ndonos ante la ausencia de problemas. Dirigir nuestra mirada hacia lo bueno que tenemos, ver el vaso de la vida medio lleno, influye en nuestro estado de \u00e1nimo, la salud y la sensaci\u00f3n subjetiva de bienestar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El declive f\u00edsico puede tambi\u00e9n compensarse con el crecimiento espiritual, un viaje hacia el interior de uno mismo. Utilizar la vejez como una etapa para la reflexi\u00f3n, para establecer un di\u00e1logo con uno mismo aprovechando que, a partir de la edad adulta, el cerebro presta m\u00e1s atenci\u00f3n a contemplar nuestros propios pensamientos que a recoger informaci\u00f3n del exterior. C G. Jung (3) en su concepto de individuaci\u00f3n describe c\u00f3mo en la primera parte de la vida \u201cla energ\u00eda puede usarse m\u00e1s para dominar el mundo que para explorarse uno mismo\u201d. Los mayores, sin embargo, podemos compensar la merma de actividad con la oportunidad de profundizar en nuestro autoconocimiento, aceptarnos con nuestras virtudes y limitaciones y aprender a amar mejor a nuestros pr\u00f3ximos. En definitiva, llegar a ser m\u00e1s uno mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como muchos otros creo que hay algo parad\u00f3jico en envejecer. Mientras el cuerpo decae, el coraz\u00f3n y el esp\u00edritu pueden conservar o recuperar su juventud, no imitando los a\u00f1os m\u00e1s j\u00f3venes, si no tratando de compensar las p\u00e9rdidas y abrazando las oportunidades que esta etapa nos ofrece. Quiero despedirme con unas palabras de la escritora norteamericana Edith Wharton (4) que sintetiza bellamente lo que he intentado comunicar: \u201cA pesar de la enfermedad y del archienemigo, la pena, uno puede mantenerse vivo m\u00e1s all\u00e1 de la edad habitual de desintegraci\u00f3n, si no teme al cambio, mantiene una curiosidad intelectual insaciable, se interesa por cuestiones importantes y es feliz de mil peque\u00f1as maneras\u201d. \u00a1Que as\u00ed sea para todos!<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][vc_separator][vc_column_text]<\/p>\n<ol>\n<li>Quinodoz, D. (2008): \u201cViellir, une d\u00e9couverte\u201d. Paris: Presses Universitaires de France.<\/li>\n<li>Freire, B. (2017): \u201cLa Jubilaci\u00f3n, una nueva oportunidad\u201d. Madrid: LID EDITORIAL.<\/li>\n<li>Jung, C.G. (2002): \u201cEl Hombre y sus s\u00edmbolos\u201d. Buenos Aires: Biblioteca Universal.<\/li>\n<li>Citado en Conley, C. (2018): \u201cWisdom @ Work. The making of a Modern Elder\u201d. New York, Crown Publishing Group.<\/li>\n<\/ol>\n<p>[\/vc_column_text][vc_separator][vc_column_text]<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Dr. Bartolom\u00e9 Freire Arteta<br \/>\n<\/strong><\/em>Psiquiatra jubilado<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"https:\/\/www.bartolomefreire.es\">www.bartolomefreire.es<\/a><br \/>\n<a href=\"mailto:contacto@bartolomefreire.es\">contacto@bartolomefreire.es<\/a><\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column_inner][\/vc_row_inner][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column][vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_row_inner][vc_column_inner][vc_column_text] Todos envejecemos, no podemos evitarlo, pero podemos influir positivamente en la manera en que respondemos al avance de la edad. Sin embargo, no recibimos mucha preparaci\u00f3n para atravesar con \u00e9xito las transiciones a las que nos enfrentamos a partir de los 50. 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