{"id":9119,"date":"2023-10-09T10:47:48","date_gmt":"2023-10-09T10:47:48","guid":{"rendered":"https:\/\/caumas.org\/revista\/?p=9119"},"modified":"2023-10-09T10:47:48","modified_gmt":"2023-10-09T10:47:48","slug":"momentos-70-releer-la-escritura","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/caumas.org\/revista\/momentos-70-releer-la-escritura\/","title":{"rendered":"Momentos (70) Releer la escritura"},"content":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column]<div id=\"ultimate-heading-77406a1b238eb7608\" class=\"uvc-heading ult-adjust-bottom-margin ultimate-heading-77406a1b238eb7608 uvc-9303  uvc-heading-default-font-sizes\" data-hspacer=\"no_spacer\"  data-halign=\"left\" style=\"text-align:left\"><div class=\"uvc-heading-spacer no_spacer\" style=\"top\"><\/div><div class=\"uvc-main-heading ult-responsive\"  data-ultimate-target='.uvc-heading.ultimate-heading-77406a1b238eb7608 h2'  data-responsive-json-new='{\"font-size\":\"\",\"line-height\":\"\"}' ><h2 style=\"font-family:&#039;Viga&#039;;--font-weight:theme;\">Momentos (70) Releer la escritura<\/h2><\/div><div class=\"uvc-sub-heading ult-responsive\"  data-ultimate-target='.uvc-heading.ultimate-heading-77406a1b238eb7608 .uvc-sub-heading '  data-responsive-json-new='{\"font-size\":\"\",\"line-height\":\"\"}'  style=\"font-weight:normal;\"><em>Jes\u00fas J\u00e1uregui Gorraiz<\/em><\/div><\/div>[vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_column_text]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este verano, la confluencia de diferentes escrituras me ha llevado a reflexionar sobre el \u201c<em>leer<\/em>\u201d. Me he reafirmado en lo que han supuesto y siguen representando los libros para m\u00ed. Como el pez que, tras una bocanada de aire, se sumerge de nuevo y aprecia qu\u00e9 es el agua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el mes de junio lleg\u00f3 a mis manos una joya; Irene Vallejo y su \u201c<em>Manifiesto por la lectura<\/em>\u201d. Editado por Siruela, de gozoso tacto, 65 p\u00e1ginas en tama\u00f1o octavilla forman este librito en el que Irene elogia la lectura de libros que se escriben, editan y se distribuyen, en un esfuerzo colectivo, hist\u00f3rico, y que son <em>\u201c\u2026como bote salvavidas para nuestro tesoro de las palabras en los naufragios del tiempo<\/em>\u201d. En un breve pr\u00f3logo, Marguerite Yourcenar consigna \u201c<em>el milagro trivial (del) descubrimiento de la lectura<\/em>\u201d. El libro de Irene Vallejo, de lectura agradable, con su escritura clara, tranquilizadora, hace que uno \u201c<em>si\u00e9ntese acariciado con el alma<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vivian Gornick, en su libro \u201c<em>Cuentas pendientes<\/em>\u201d, me abri\u00f3, como a ella, el deseo de volver sobre los temas escritos por autores y autoras de otros tiempos, con la perspectiva de los cambios que en la Sociedad se han producido, en parte por el \u00edmpetu de los libros y su lectura, y la visi\u00f3n del lector,\u00a0 la lectora y escritora en este caso, con unos a\u00f1os m\u00e1s de cuando los ley\u00f3. Es un ejercicio dif\u00edcil y de grandes y sorprendentes hallazgos. La escritora descubre y constata en sus relecturas que, demasiadas veces, \u201c<em>La vida <\/em>(transcurre)<em> con la tapa puesta<\/em>\u201d. Y me ha llevado a leer los libros que refiere Vivian Gornick y a descubrir a Elizabeth Bowen, Doris Lessing, Colette, Natalia Ginzburg, escritoras de principio de siglo que plasmaron en sus libros, reconocidos tard\u00edamente, el alma sensual de las mujeres. Y me ha llevado a reflexionar sobre el porqu\u00e9 la Sociedad hombruna era remisa a la expresi\u00f3n escrita por mujeres sobre la feminidad de la Naturaleza y \u201cel sentir\u201d, \u201cel sens\u201d tan poco valorado entre los humanos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y si la relectura es fruct\u00edfera y gratificante, tambi\u00e9n este verano, he descubierto, con sorpresa, qu\u00e9 es leer aquellos t\u00edtulos que s\u00f3lo los citaban en las clases de Literatura. Encima de mi mesa tengo 1200 p\u00e1ginas, editado en papel cebolla y tipograf\u00eda inferior al 9 \u2013demasiado para mis ojos, aunque limpios de cataratas. Se trata de la novela \u201c<em>Los miserables<\/em>\u201d, de V\u00edctor Hugo. Y descubro el estilo literario tan peculiar \u2013sin florituras en sus descripciones, frases escuetas, palabras concretas, con la sola ayuda de los signos de la coma y el punto y coma para componer los p\u00e1rrafos. Y al mismo tiempo, la \u201cingenuidad\u201d \u2013por su forma novelada de tratarlos- de sus temas: la conciencia individual y la conciencia de la Sociedad sobre el bien y el mal, la virtud y el vicio, la justicia y la legalidad, la inteligencia y el instinto. Sobre todo, descubre que la\u00a0 bondad o la maldad de los hombres se sustentan y alimentan en \u201clas miserias\u201d que la propia Sociedad produce. Recuerda a Dostoievski, \u201c<em>la primera justicia es la conciencia<\/em>\u201d. Jean Valjean \u201c<em>se constituy\u00f3 en tribunal y se juzg\u00f3<\/em>\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leer \u201ca la fresca\u201d de una habitaci\u00f3n oscurecida de \u201cpar de ma\u00f1ana\u201d, bajo la higuera en la huerta, rodeado de silencio, con m\u00fasica, acompa\u00f1ado a ser posible. Leer en c\u00edrculos de lectura, leer libros compartidos \u2013 con anotaciones y remarcados de p\u00e1rrafos que desnudan el pensar de quien te los presta. Leer y repartir lo le\u00eddo, lo pensado mientras se lee. Y tambi\u00e9n leer y dejar de leer -\u00bfqu\u00e9 me pasa? \u00bfQu\u00e9 me pasa con este libro? Preguntas que llevan a indagarte ti mismo y a volverte sobre las p\u00e1ginas o las anotaciones que hiciste en anteriores lecturas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con la lectura, al igual que con el amor, hay que dejarse arrastrar. Y remansarse cuando el caudal de letras se detiene o el amor se colmata. Es la lectura el alimento reconstituyente de los n\u00e1ufragos, de los desasosegados, de los esforzados, de los desenamorados. Y es la lectura la gimnasia del pensamiento, de la memoria, del sentir. Es la sostenedora del tiempo que ya pas\u00f3. La lectura nos hace ver todo lo no acontecido \u2013muchos hemos vivido la mitad-\u00a0 en nuestro pasado. Y cuando se lee \u201c<em>a la espera<\/em>\u201d, descubrimos la maravillosa palabra afirmativa: \u201c<strong>Todav\u00eda<\/strong>\u201d<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: right;\"><em><strong>Jes\u00fas J\u00e1uregui Gorraiz<br \/>\n<\/strong><\/em><em>Socio de AULEXNA<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: right;\">Universidad P\u00fablica de Navarra.<\/p>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>[vc_row full_width_row=&#8221;true&#8221;][vc_column][vc_empty_space height=&#8221;16px&#8221;][vc_column_text] Este verano, la confluencia de diferentes escrituras me ha llevado a reflexionar sobre el \u201cleer\u201d. Me he reafirmado en lo que han supuesto y siguen representando los libros para m\u00ed. Como el pez que, tras una bocanada de aire, se sumerge de nuevo y aprecia qu\u00e9 es el agua. En el mes&hellip;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":9120,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[284,58],"tags":[],"class_list":["post-9119","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-44-colaboraciones-sep-2023","category-colaboraciones","category-284","category-58","description-off"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9119","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9119"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9119\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":9121,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9119\/revisions\/9121"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9120"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9119"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9119"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/caumas.org\/revista\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9119"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}