Lo que seguramente no se conoce es lo que nosotros descubrimos en su interior, un cuidado museo que trascurre bajo las gradas, parte del edificio original con arcos de medio punto en ladrillo. Allí pudimos hacer un recorrido de la historia del toro, ver de cerca un traje de luces, capote, muleta, estoque, puntilla y toda una serie de objetos que giran alrededor de la vida del torero


