El pasado 10 de abril, un grupo numeroso de nuestra asociación viajó hasta Cuenca.
Nuestros compañeros nos habían preparado un estupendo programa social y comenzamos a descender por calles empinadas, entre edificios históricos (¡Si las piedras hablaran!) y con mucho cuidado para evitar una mala caída. Poco a poco y disfrutando de las explicaciones de nuestro guía de lujo, llegamos, casi sin darnos cuenta, hasta la plaza de la Catedral en donde nos situamos junto con los compañeros de ADAUMA, para escuchar con mucha atención las explicaciones que sobre el bello monumento, que teníamos ante nuestros ojos, nos daban. Seguidamente penetramos en el edificio y comenzamos con una visita magníficamente guiada.
Tal y como nos habían indicado sobre el programa del día, el paseo por la Catedral se interrumpió al llegar a la Sala Capitular ya que en ella estaba prevista una conferencia sobre el cardenal Gil de Albornoz, dada por el propio cronista oficial de Cuenca. Dicha conferencia se tuvo que acortar al haberse adquirido un poco de retraso en nuestra llegada, pero eso no fue impedimento para que asistiéramos a una conferencia magistral de la que todos disfrutamos.

