Willard Lobby tuvo una gran idea que le valió el premio Nobel en 1960. Se basaba en que todas las cosas vivas tienen dentro un isótopo de carbono 14 que empieza a desintegrarse en una tasa que se puede medir, desde el instante en que se muere.


Willard Lobby tuvo una gran idea que le valió el premio Nobel en 1960. Se basaba en que todas las cosas vivas tienen dentro un isótopo de carbono 14 que empieza a desintegrarse en una tasa que se puede medir, desde el instante en que se muere.
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