La soledad no deseada, que en España comenzamos a vivir, y el sentimiento de vacío existencial son problemas reales y alarmantes en toda la población, que poco a poco se puede convertir en una epidemia y que no debemos disfrazar para convertirlo en un tema ajeno a nosotros, cuando paradójicamente es la concienciación de dichos valores lo que enriquece a una sociedad motivada para ayudar a estas personas.


