La trampa de la nostalgia
Evocar el pasado está bien, regodearse sobre la idea de que cualquier tiempo fue mejor que el presente, no tiene futuro. Es cierto que la nostalgia te envuelve en sus cálidos brazos y te dejas llevar por la ensoñación, pero hay que sacudirse esa tentación y aceptar la realidad: nada es, ni va a seguir…


