O día era especialmente desapracible. Dentro, todo tenebroso, as luces dos farolillos iluminaban o percorrido, a voz de Cotobelo narrando historias doutras épocas e as nosas risas formaban o escenario perfecto para pasar un rato inolvidable.


O día era especialmente desapracible. Dentro, todo tenebroso, as luces dos farolillos iluminaban o percorrido, a voz de Cotobelo narrando historias doutras épocas e as nosas risas formaban o escenario perfecto para pasar un rato inolvidable.
Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros para obtener estadísticas sobre los hábitos de navegación del usuario, mejorar su experiencia y permitirle compartir contenidos en redes sociales. Usted puede aceptar o rechazar las cookies, así como personalizar cuáles quiere deshabilitar.