
Casi a la misma hora en un precioso día típico de Alcalá, dos autobuses llegan a la Plaza de Cervantes y comienzan a bajar de ellos, uno tras otro, los estudiantes de las universidades de Mayores de Toledo y de Cuenca, aproximadamente unos 130 socios que representan a las asociaciones de ambas ciudades castellanas. Se trata de un momento muy especial ya que es cuando se produce la presentación de unos con otros, el primer contacto que determinará toda la jornada.
AUDEMA, como asociación anfitriona, recibe en ese momento a todos los amigos y amigas de otras universidades haciéndoles de guía para llegar a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alcalá, donde tendrá lugar el acto de bienvenida, además de la conferencia, que teniendo por protagonista al insigne Cardenal Cisneros, nos dará el catedrático de la Universidad, D. Antonio Castillo Gómez. Las primeras palabras salen desde AUDEMA agradeciendo tanto a los alumnos y alumnas, como a la Universidad de Alcalá en la figura de la directora de la Universidad de Mayores, Dña. Mª Dolores Cabañas, el apoyo recibido y la comprensión demostrada, ante nuestra solicitud, para poder realizar en las dependencias de la Universidad este primer encuentro. Las palabras de bienvenida por parte de la doctora Cabañas, seguida por la intervención del profesor Castillo, pusieron el punto final del comienzo de la jornada.
Seguidamente todos visitamos el Colegio de San Ildefonso, buque insignia de la Universidad de Alcalá con su fachada plateresca, su maravillo Paraninfo, protagonista cada año de la entrega del Premio Cervantes y sus patios cuyos sillares podrían contarnos muchas historias estudiantiles acaecidas a través de los siglos pasados. Aprovechando esta visita, pudimos entrar a disfrutar de la exposición temporal que sobre Cisneros ha inaugurado la Universidad de Alcalá con un extenso detalle de la obra cisneriana.
Sobre las dos de la tarde, los cuerpos comenzaron a dar signos de alarma de que había que hacer un alto para reponer fuerzas y todo el grupo nos dirigimos a comer a la cafetería de la Universidad, como no podía ser de otra forma, y también al restaurante del Casino. Esta división fue ocasionada por la importancia en el número de participantes. La comida fue muy satisfactoria para todos. Se intercambiaron ideas, sugerencias y deseos para conseguir unas asociaciones vivas, en donde cada nuevo alumno de los Programas de Mayores, encuentre su ambiente idóneo y poder seguir haciendo amigos al mismo tiempo que disfruta de una buena oferta cultural en connivencia con la propia Universidad a la que pertenece. Como broche a tan estupendo momento, el presidente y la secretaria de AUDEMA recibieron de manos del presidente de la Asociación de Alumnos “Teresa de Luna” de Cuenca, una preciosa plaza en conmemoración a este entrañable encuentro.
Tan pronto como finalizó la comida de confraternización, todos nos dispusimos a pasear por el centro histórico de Alcalá de Henares guiados por jóvenes expertos en el patrimonio de nuestra ciudad. Fue un agradable paseo, también aprovechado para hacer las últimas compras de nuestros dulces típicos, con la disculpa de poder llevar a la familia un recuerdo del viaje, pero con la realidad de que a todos nos habían entrado por los ojos las magníficas almendras garrapiñadas y las famosas rosquillas y costrada de Alcalá.
Y tras un completo y feliz día, llegó la despedida de todos nuestros compañeros y compañeras de Cuenca y Toledo. Cansados, pero muy felices, tenían que emprender el regreso a sus casas y contar todo lo que habían vivido en esta intensiva jornada. Nos volveremos a encontrar muy pronto, sobre todo con los compañeros de Cuenca a los que prometimos devolver en cualquier momento su visita. Con Toledo ya tuvimos la suerte de disfrutar de una estupenda jornada en abril de este mismo año.
Lo más bonito es que hemos sido tres asociaciones las que apartir de ahora trabajaremos en conjunto con recomendaciones sobre lo que es mejor para el buen funcionamiento de cada una, así como, que nuestros mutuos socios se han sentido identificados entre sí y sobre todo, que hemos comprobado que tenemos una Universidad con un Programa de Mayores que abre a nuestro colectivo otros caminos en donde disfrutar rodeados de cultura.
Solo nos queda, para terminar esta reseña, afirmar que para AUDEMA, este ha sido el punto de partida para volver a repetir esta jornada con otras asociaciones amigas a las que recibiremos en nuestra casa, que es Alcalá de Henares y a las que, con todo nuestro cariño, devolveremos encantados la visita.
Gracias a nuestros compañeros de Cuenca y de Toledo por su visita y, gracias también, a la Universidad y al Ayuntamiento de Alcalá de Henares por atender nuestras solicitudes y por su apoyo en este acontecimiento.





























































