
Como figura poética o tema de una canción, puede. Pero veinte años en la vida de una persona, sí se notan. Y en la de una Institución.
UMA-Comillas cumplirá en 2020 dos decenios de su andadura, y son muchos los cambios, para bien, que ha tenido desde entonces. AUDEMAC-Comillas así lo reconoce y aparte de colaborar en un amplio programa de “festejos”, ofrecerá como regalo a sus asociados un Anuario que recoge la vida de su Universidad de Mayores durante esta primera veintena de vida académica. Y pasa el testigo para que los futuros alumnos ofrezcan la historia de los próximos treinta, cuarenta años…
VIVIMOS EL PRESENTE
Ni nostalgia del pasado, ni miedo al futuro. En AUDEMAC-Comillas estamos volcados en el presente, para disfrutar todos juntos de un amplio programa de actividades. Desde que empezó el curso, ha sido un no parar: museos, teatro, conciertos, viajes… Se han creado nuevos grupos. Además de Golf, Senderismo, Voluntariado, Teatro, Coro y Tertulia Literaria, tenemos El Buen Yantar volcado en descubrir donde se come el mejor cocido de la capital y calificarlo otorgando, o no, sus garbanzos de oro y plata; contamos también con entusiastas de Baile de Salón, tal vez para paliar los excesos de la comida, Viernes Culturales y Visitas Singulares, como iglesias con historia.
La Misa de Difuntos por los compañeros fallecidos ha tenido lugar, como siempre oficiada por el P. Vitón SJ que, aunque ya no está en Comillas vino desde su nuevo destino para despedirse de todos nosotros. La lotería solidaria, que este año ha batido en número de décimos vendidos nuestro récord histórico, destinará el dinero conseguido a la Fundación Luchadores AVA, formada por padres de niños con problemas neurológicos graves.
AUDEMAC- Comillas nos invita a asistir al Congreso Maduralia, a las VII Jornadas de LIDEA, y a conferencias dentro de la universidad, algunas impartidas por profesores de UMA y otras por escritores como Lorenzo Silva cuya ponencia versó sobre novela negra. ¿Y cine? todos los viernes lo hay en Comillas, gratis, seguido de charla y desde hace dos meses también en un local de estrenos por una cantidad muy inferior al precio de taquilla. Incluso en la propia universidad ha tenido lugar la presentación del film “La Canción”, de Inmaculada Hoces, con asistencia de la directora. A veces da rabia no tener motivo para quejarse…

La Asamblea General ordinaria tuvo lugar en octubre y ya se avanzaron los planes para 2020. Este año el número de participantes en el programa ha sido de 5.000 y la ambición es llegar todavía a más; como aumentar el número de socios y quizá el superávit, aunque no es necesario, por eso los socios continuamos pagando anualmente la misma cantidad que hace más de 15 años, cuando nació la Asociación.
VISITAS SINGULARES: IGLESIAS CON HISTORIA
Este curso se ha programado el conocer iglesias de Madrid con historia acompañadas por la Profesora María Ángeles de Vicente, como San Jerónimo el Real, San Antonio de los Alemanes, San Antonio de la Florida…
La web www.audemac.org está abierta para que se publiquen crónicas, fotografías, colaboraciones de los asociados. Ana Díaz Navarro siempre lo hace brillantemente y por eso hemos querido traer a estas páginas la narración que hace de la visita a la ermita donde todavía en el siglo XX, se iba el 13 de junio a pedir un buen novio. Se metía la mano en una pila llena de agua bendita y alfileres, y la tradición decía, que tantos alfileres como se quedaran pegados a la palma, equivaldrían al mismo número de pretendientes que cada joven tendría a lo largo del año. Ya solo era necesario ir a la romería y esperar.
Ya no quedan modistillas, cuyo patrono era San Antonio, ni fe en encontrar así una buena pareja. Lástima.
San Antonio de la Florida
“El viernes 18 de octubre visitamos la ermita de San Antonio de la Florida, donde se ubican los frescos que pintó Goya por encargo del rey Carlos IV, dicha capilla era propiedad particular del rey, que la mandó construir dentro de la gran finca de La Florida. En 1792 Carlos IV había comprado La Florida al Marqués de Castel-Rodrigo y decide construir una capilla de estilo Neoclásico, para lo cual tiene que derribar la antigua ermita, construida por Carlos III, obra de Sabatini, que a su vez también sustituyó, a la primera ermita construida en 1720, obra de Churriguera, y derribada en 1768 a causa de la remodelación urbanística de la nueva casa de los Borbones. Esta primera ermita se dedicó a San Antonio de Padua. A los devotos de San Antonio se les llama “Guinderos”, porque portaban un escapulario con la representación de una guinda; basado en una leyenda, según la cual el Santo se había aparecido, vestido de monje, a un arriero que, trayendo al Mercado de Los Mostenses, un carro con cerezas para vender, había volcado en la cuesta de la Vega y el Santo le ayuda a recogerlas y prometerle qué lleve un cesto a la iglesia de San Nicolás. Cuando el arriero llega a dicha iglesia ve un cuadro de San Antonio que es el mismo monje que le ha ayudado. Es una hermosa leyenda que despertó en los madrileños la devoción por el Santo. Goya tenía 52 años cuando Carlos IV le encarga la decoración de la capilla, dedicada a San Antonio. La dificultad de pintar la cúpula y las paredes hacen que el pintor tenga que subir y bajar del andamio constantemente. Anteriormente realizaba en papel cebolla unos bocetos que deben ser de aprobación real. Para empezar el trabajo, primero humedece la pared y pega el papel marcando los contornos. Todo el trabajo lo debe realizar con luz solar, por tanto, debe madrugar, vivía en San Bernardo, para estar en punto a la luz elegida. En la cúpula, Goya pinta a San Antonio realizando su milagro más famoso: la resurrección de un hombre asesinado que vuelve a la vida para testificar a favor del padre del Santo que había sido falsamente acusado de su muerte. En una barandilla, como un trampantojo, sitúa a distintos personajes de Madrid, que son aquellos que él ve deambular por la ciudad, es decir de cualquier condición y que asisten atónitos al milagro. Mientras, como paisaje de fondo pinta las montañas de la Sierra de Guadarrama próxima a Madrid. Goya opta por una pintura innovadora, con manchas que adelanta el impresionismo. Esta influencia le viene de su contacto con los Duques de Osuna, relacionados con la nueva corriente de la novela gótica, desarrollada en Inglaterra. Es la época del Romanticismo. Muy lejos del Neoclasicismo que todavía se mantenía en Paris. Nosotros, espectadores, al ver los rostros a seis metros de distancia de la cúpula no podemos distinguir al detalle y, esto es lo que tiene en cuenta Goya, para pintar expresiones sí, pero no dibujar perfiles. Es el pueblo mismo de Madrid el que aparece representado en la cúpula. Elige una escena cotidiana y la convierte en sobrenatural. Lo que vemos son los personajes en el Reino de los Cielos. Toda la pintura es simbólica. Cabe preguntarse quién irá al Cielo. En el ábside pinta la Adoración de la Trinidad y rodeando a la Custodia ángeles. En la entrada aparecen ángeles femeninos, vestidos como las damas de compañía de la Corte, haciendo una genuflexión. Según avanzamos, las poses de los ángeles femeninos cambian, ahora son majas que dan órdenes a los pequeños ángeles, que corren las cortinas. La Lámpara es original. Representa el cordón con el Toisón de Oro de los Borbones. Angelitos sujetando los soportes para velas. Entonces no había luz eléctrica. Goya murió en Burdeos en 1888, pero está enterrado aquí desde 1919, convirtiéndose la capilla en Panteón y museo. En 1925 se construyó una iglesia gemela y contigua, dedicada al culto y a la Romería a San Antonio”.

El Arte de Hacer Teatro
Teatro. El arte de Talía gusta mucho en nuestra universidad y nos apuntamos lo mismo a ser espectadores de una zarzuela, que, a un drama de vanguardia, pasando por la comedia clásica del Siglo de Oro. Igualmente nos entusiasma el que se hace “en casa”. El grupo “Entre Comillas” nunca defrauda. Su penúltimo trabajo ha sido la obra “EL ARTE DE LA ENTREVISTA” de Juan Mayorga. Ante la llamada de AUDEMAC para que los acompañemos en este estreno, la respuesta es importante. Hay curiosidad y expectación. Yuna vez más, la magia se produce. Cada trabajo del elenco que dirige Celia Ruíz nos traslada a lugares distintos, llámense Troya, Granada o el Palacio Real. Y lo consiguen unas personas que hasta hace poco ni soñaban con subirse a un escenario. Y con ellas nos emocionamos, reímos y pensamos. Porque el teatro es palabra. Y en las obras de Juan Mayorga el lenguaje es fundamental, más que la acción. Lo cuida, mima y aunque parezca espontáneo, no creo que deje nada al azar. Este autor, con todos los premios en su haber y miembro de la RAE, encuentra en el grupo “Entre Comillas” unos actores/ actrices que vocalizan y ponen en valor su texto, algo que no siempre se puede decir en el teatro profesional. Ocurrió así con “La Lengua en Pedazos” y ahora con “El Arte de la Entrevista”. Y en su estreno en Comillas, pudimos contar con él de nuevo para apoyar, animar al Grupo y disfrutar, al menos es lo que reflejaba su cara y corroboraron sus palabras.
¿Qué es el arte de la entrevista? En principio un trabajo escolar que debe hacer una joven estudiante. La madre trata de aconsejar, influir, mandar… sobre como y con quien debe hablar. Algo que su hija rechaza, como es normal en una adolescente. En principio cualquier persona pueda resultar interesante, aunque no sea famosa, aventura la progenitora: la abuela, por ejemplo. ¡Pero si tiene alzhéimer! Al final, aunque solo sea como ensayo, la nieta prueba. Y la abuela recuerda, evoca hechos pasados en su vida que nadie conoce. Su hija se niega a aceptarlos y en el enfrentamiento entre lo que una quiere que recuerde y la realidad que la otra defiende, se crea tensión, sufrimiento y cierta violencia. Muy interesante.
Enhorabuena a “Entre Comillas” por esta representación en la que han colaborado actores jóvenes familiares de alumnos, y también por la labor que realizan representando “La Lengua en Pedazos” en conventos, librerías y Fundaciones, como la de Sefarad, siempre precedida o seguida de una charla sobre mística. El año termina para el grupo con la delicia que nos ofrecen el último día de clase, que en esta ocasión titulan “Bestiario Navideño” siguiendo tradiciones clásicas y medievales. En la obra, animales fantásticos y reales celebran el nacimiento de Jesús con poemas de ayer y de hoy y canciones de nuestro rico acerbo popular. Y el aroma de nuestra infancia vuelve a invadirnos. Gracias.
Pero Mira como Beben…
Los peces en el rio, si es que quedan con la enorme polución y basura que rodea o invade las aguas antaño cristalinas. Nosotros bebemos, pero poco. Cada vez menos. Y sin embargo, a cantar a villancicos todavía nos atrevemos. Nos da pena que también esta tradición desaparezca y nos empeñamos muchos en colocar en casa el belén, aunque solo sea el Misterio, y enseñarles a los nietos cual es la esencia de las fiestas que celebramos. Feliz Navidad amigos de CAUMAS y como se decía antes ¡Y PRÓSPERO AÑO NUEVO!
Texto: Alicia López Budia
Fotografías: Bruce Taylor






























































