Alcalá de Henares es una ciudad llena de historia, arte y cultura. Los singulares yacimientos arqueológicos, la perfecta Ciudad del Saber y Ciudad de Dios, primera ciudad universitaria -diseñada por el Cardenal Cisneros como sede de una universidad cuyo mantenimiento a lo largo de la historia nos validó de manera determinante en la obtención de la declaración de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1998-, y la contribución de Alcalá de Henares al desarrollo intelectual de la humanidad (son reseñables los avances lingüísticos que tuvieron lugar en la ciudad, especialmente en lo relativo a la Lengua Española), son algunos de los elementos que definen a la ciudad y base suficiente para afianzarla como referente cultural que la prestigie y la diferencie.
Pero si hay un nombre que esté ligado a nuestra ciudad es el de Miguel de Cervantes. Tenemos el honor de contar entre nuestros paisanos con Don Miguel, con Cerbantes con ‘b’, como plasmaba en su firma el ‘Príncipe de los Ingenios’.
Somos el Alcalá de Cervantes, y así lo ponemos de manifiesto cada año con el Mercado Cervantino: en torno al 9 de octubre en conmemoración a su bautismo, el centro de la ciudad se convierte en un gran mercado del siglo de oro, período de gran florecimiento del arte y la literatura en España al que Cervantes contribuyó de manera definitiva. A este gran homenaje hay que añadir la entrega del premio Cervantes cada 23 de abril, el acto cultural más importante de cuantos se dan cita en nuestra ciudad y, sin lugar a dudas, el más emblemático a nivel mundial porque reconoce cada año al mejor escritor en lengua castellana.
Este año se cumple el 400 aniversario de la muerte de Cervantes, una apuesta que no sólo Alcalá sino el mundo entero debiera celebrar: Cervantes es la principal referencia del idioma castellano y la figura cultural más emblemática de la creación literaria. Y en la ciudad que le vio nacer es, además, una oportunidad para reafirmar que la marca Cervantes forma parte de la marca de nuestra ciudad de cara al exterior.
Y también para conseguir que su figura se convierta en seña de identidad para los alcalaínos, que todos los habitantes de la ciudad se sientan orgullosos de compartir el mismo origen que Cervantes y promocionar a partir de ello una cultura de base, una herramienta para democratizar la cultura. No se trata sólo de homenajear a Cervantes. Se trata de construir en torno a su figura un sentimiento de pertenencia que nos ayude a crecer como ciudad.
Y queremos que los ciudadanos se sientan cercanos a la figura del escritor más allá de lo cultural. La vida de Cervantes muestra muchos paralelismos con la de muchos ciudadanos de hoy. Cervantes fue un hombre humilde, con una vida llena de circunstancias difíciles. Fue un superviviente que hubo de buscarse el sustento como soldado de fortuna, espía secreto o recaudador de impuestos, sin cesar en su empeño de ser reconocido como de escritor y autor teatral. Un hombre adelantado a su tiempo como demuestra en sus obras no sólo por ser el inventor de la novela moderna, también por la actitud feminista que se desprende de su obra en una época en la que la mujer debía supeditarse siempre a la voluntad del hombre.
Este IV Centenario tiene que servirnos para poner en valor la figura de este gran escritor, reconocido por todo el mundo como el ‘padre de la novela moderna’, y la unión de las instituciones en esa tarea es fundamental. El éxito en esta empresa dependerá, en gran medida, de ello.
Dª María Aranguren Vergara
Concejala de Cultura y Universidad, Turismo y Festejos del Ayuntamiento de Alcalá de Henares
Alcalá de Henares junio de 2016





























































