
El día 6 de febrero, los Amigos de los Museos acudimos masivamente (107 compañeros) a visitar la Cripta de Santa Engracia en el 200 aniversario de su reconstrucción, de la mano de nuestro profesor Don Antonio Mostalac, al que desde aquí quiero agradecer su generosa disposición para con nosotros. Fue una explicación magistral la que allí impartió, evocando toda su historia a través de los tiempos y la importancia que siempre ha tenido para nuestra ciudad
La actual iglesia de Sta. Engracia tiene su origen en el siglo IV, tras el Edicto de Milán. Es el lugar de enterramiento de Santa Engracia y otros mártires, asesinados en la persecución de Diocleciano por sus creencias religiosas. En este lugar, orientado hacia Jerusalén, eran bautizados los neófitos entre los siglos IV al VII. Mantiene la planta y la orientación de la iglesia primitiva. En su interior se guardan dos sarcófagos paleocristianos del siglo IV, de
piedra y mármol, de talleres romanos. Una pequeña urna de piedra guarda los restos de Santa Engracia y su tío Lupercio. Y en un relicario regalo de Benedicto XIII se conserva su cráneo y el clavo que se lo atravesó en su martirio, así como las “Santas Masas”, que son parte de los restos de los 18 cristianos que con ella fueron torturados.
Durante el periodo visigodo, en este lugar se continua el culto cristiano. Permaneció como iglesia y fue centro de un barrio de población mozárabe de la Taifa de Saraqusta, con el nombre de Iglesia de las Santas Masas. En ella estudió Eugenio de Toledo bajo el magisterio de San Braulio.
En 1.063 el obispo Paterno, por donación del rey Ramiro I donó la basílica al Obispo de Jaca, donación que fue ratificada igualmente después por Sancho Ramírez, y que siguió existiendo incluso en la conquista de la ciudad por Alfonso I en 1118 …
En 1.087, ante la temida llegada de los almorávides, los zaragozanos esconden sus veneradas reliquias sagradas para evitar su saqueo en la cripta, donde fueron descubiertas en 1320.
En el siglo XIV cobra cada vez más relevancia, sobre todo, al descubrirse las reliquias y con el concurso del rey Juan II de Aragón, que, aquejado de cataratas, es operado por el médico judío Abiatar, y encomienda su curación a Santa Engracia. Tras el éxito de esta promovió la construcción de un monasterio, que, a su muerte, construyo su hijo Fernando. Sobre el antiguo templo subterráneo se construye la iglesia gótica/mudéjar, de maravillosa portada plateresca, con claustros y biblioteca importantes. En la biblioteca trabajó Jerónimo Zurita, y era una de las más completas de Europa en su tiempo… Se llama para ocupar el Monasterio a la Orden de los Jerónimos, quienes se hicieron cargo de las reliquias de los mártires, aunque la propiedad de la iglesia seguía perteneciendo a Huesca…Y así fue hasta 1.956, en que fue devuelta su titularidad a Zaragoza. A esta iglesia del siglo XIV se le continúa denominando “Iglesia de las Masas”, y se convierte en una de las más sobresalientes de la ciudad.
Llegamos a 1.808 y en la noche del 13 de agosto, los franceses, retirándose de la ciudad de Zaragoza, en venganza, minaron y volaron los edificios, destruyendo el Templo y los claustros, tras haber saqueado el edificio y sus tumbas, pinturas y relicarios, incluidos los estuches de las reliquias. En 1.811, las Cortes de Cádiz acordaron la reconstrucción del templo en agradecimiento reconocimiento de la Nación a Zaragoza. Se encomendó el proyecto a D. José Yarza, que lo comenzó en 1814, terminando en 1819. En esta fecha, una gran procesión integrada por clero, nobles y pueblo llegó a la Cripta donde quedaron depositadas las reliquias de las Santas Masas descubiertas en la obra, para su veneración y culto.
Santa Engracia fue declarada Patrona de Zaragoza por acuerdo municipal el 26 de Abril de 1480 y es Monumento Nacional desde 1882 y Basílica Menor desde el 27 de Octubre de 1991.
María Asunción Sánchez Abad
AMUEZ Universidad de Zaragoza

Rubén y Chus nos dijeron un dicho que algunos no conocíamos: “En Friol non e só pan y queixo” pues tienen razón, en Friol hay mucho más que pan y queixo. Hasta el momento lo habíamos comprobado en toda la mañana con lo que habíamos ido viendo y conociendo.
Comimos en Casa Benigno, muy bien. Todo muy rico y con buena atención. Lo habíamos hecho otra vez en alguna etapa del Camino de Santiago. Fue un buen rato de descanso y relajación comentando las incidencias de la mañana.
Después de comer nos aguardaba la visita a la fortaleza de San Paio de Narla. Allí nos esperaba una guía muy especial ”Paquita” pieza clave de la realización y conservación del museo etnográfico que hay en la fortaleza y que nos traslada a la época en la que el castillo estaba habitada por el señor y su familia, los criados, como trabajaban, como vivían, carruajes, leyendas… Gracias Paquita por todos los años que le has dedicado. Tú eres la Señora feudal de la fortaleza en la actualidad y la comunicadora de su historia para que esta no se olvide.
En la visita no nos faltó ni La Bruja del Castillo que nos la encontramos con su escoba sentada en la lareira de la cocina y que nos fue siguiendo para evitar nuestras malas artes
Museo Etnográfico y de la Historia de San Paio de Narla
La Fortaleza de San Paio de Narla fue adquirida por la Diputación Provincial de Lugo en el año 1939 y en el año 1983 la convierte en museo histórico y etnográfico, trasladando a ella buena parte de las colecciones etnográficas del Museo de Lugo.
La fortaleza fue derribada en las revueltas de los irmandiños del siglo XV y reconstruida en el siglo siguiente, por lo que el actual edificio es obra de los siglos XVI y XVII, fundamentalmente. Tiene un cuerpo central flanqueado por la torre del Homenaje y por un gran torreón.
La planta baja formada por el patio, las cortes y la bodega, acoge una colección de útiles de trabajos agrícolas, diversos objetos de equitación y herramientas para el tejido de la lana y el lino.
La planta primera se compone de una cocina, un salón y otras estancias en las que podemos ver objetos artísticos, mobiliario y menaje doméstico. Desde la última planta, donde destaca una chimenea renacentista, se puede acceder al almenado y contemplar el entorno de la fortaleza.
La capilla, del siglo XVIII, separada del edificio principal, tiene planta cuadrada con tejado a cuatro aguas. Destaca en su interior un retablo del siglo XIX. (Xunta Gal)”
La jornada tocaba a su fin, pero no nos podíamos ir de Friol sin lo esencial “Pan e Queixo” todo lo demás lo habíamos disfrutado, sus paisajes, sus caminos, sus casas de piedra, arboles, musgo, muros, sus aguas (con el agua habríamos preferido menos) a lo que voy, Rubén y Chus siguiendo las indicaciones de una compañera conocedora de la zona nos llevaron a la panadería de Suso. Allí había pan y queso, ¡cómo no! de Friol y la gran mayoría volvimos a casa con Pan y Queixo de Friol. Los recomendamos.
Y hasta aquí llegó nuestra aventura del senderismo, Contentos, algo cansados pero muy felices. Muchísimas gracias Chus, Rubén por habernos preparado y acompañado en esta ruta. Seguiremos confiando en vosotros.
Hasta la próxima compañeros.
Blanca Franco
(Vocal técnico de Senderismo de ADAYEUS)





























































