
Antecedentes
Las Islas Canarias, hoy Comunidad Canaria, en nuestra época contemporánea, siempre estuvo compuesta por dos provincias Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife.
Y también, La Capitanía General, la sede del Gobierno, y la Universidad (La Laguna) siempre estuvieron en la provincia de Santa Cruz de Tenerife.
Las economías caseras canarias, como las de toda nuestra querida España, en la post guerra nacional, estaban mermadas y, si le añadimos los problemas de nuestra insularidad, todavía agravaban más en el tema Universitario.
Un chico canario, para comenzar su etapa universitaria, tenía que serlo trasladándose a La Laguna, Granada, o Salamanca, y, por lo tanto, está claro que las posibilidades quedaban muy reducidas a un limitado círculo de la sociedad de Las Palmas.
Gracias a que, la familia de GALDÓS tuvo la posibilidad de que, nuestro querido Don Benito, pudiese trasladarse a Madrid, porque de no haber sido así, ¿qué hubiese sucedido? No sé.
Pues de ahí, que las reivindicaciones, por conseguir que Las Palmas tuviese su propia Universidad, no pararon hasta conseguirlo en 1988, celebrando ahora su 30 Aniversario.
Una Universidad joven, muy joven en el mundo universitario, y quizás por esa juventud y muy consciente de las “frustraciones “que muchos jóvenes canarios pudiésemos tener, aquellos primeros Rectores, no esperaron mucho en tenernos en cuenta y crear estos estudios especiales para mayores de 55 años.
Acertaron con la idea y hasta con el nombre PERITIA (nuestra experiencia) et DOCTRINA (sus enseñanzas). A lo largo de los años, esta conjunción de conceptos demostraría el éxito de estas. Nosotros, los alumnos, aprendemos día a día más y más, pero ellos, los profesores y catedráticos, vuelven a aprender, o les obligamos a repasar sus jóvenes apuntes, para dar respuesta a esa pregunta que nuestra experiencia le hace, que no se esperan, pero que son auténticas, porque son vivencias auténticas de nuestras PERITIA, o sea de nuestra vida.
Esta maravillosa idea, solo dura tres cursos Peritia et Doctrina I, II y III, y claro, aquellos hombres y mujeres (el 80%) ya le habían cogido el gusto de VOLVER AL COLEGIO, y se les hacía muy difícil volver a quedarse en casa como ama de casa, o como hombre jubilado.
Tampoco tardaron mucho, en crear y nacer la ASOCIACIÓN PERITIA ET DOCTRINA.
Esta asociación, se organiza, cuenta siempre con todo el apoyo de su Universidad, crea y organiza independientemente unas actividades culturales, lúdicas y logra su gran objetivo, la de mantener la vinculación universitaria.
La Universidad, al conocer esta realidad, y esta exigencia, que les pedía este colectivo de estudiantes sénior, no ha parado en ofrecernos otros diplomas o cursos, más especializados como: CANARIOS, EUROPEOS, AFRICANOS Y RECIENTEMENTE LATINOAMERICANOS.
Somos muy conscientes, de los “apuros” económicos, que debemos provocarles, al rectorado, pues con las pequeñas cantidades que satisfacemos con nuestras matriculas, no pueden hacer frente a todo cuanto se nos ofrece.
Para que conozcan con más detalles, cuento y explicamos en este resumen, también acompañamos algunos datos. Pero como resumen, solo decirles, que en octubre de 2018 estamos matriculados 862 alumnos, y sabemos que existe una lista de espera de más de 200 futuros alumnos.
La Asociación, igualmente, también cada día, curso a curso, se ve incremento en sus socios, hoy están asociados más del 40% del total de estudiantes.
Nos asociamos a CAUMAS (Confederación Estatal de Asociaciones y Federaciones de Alumnos de los Programas universitarios de Mayores
Sus acciones son constantes, sus informaciones oportunas y los temas que les ocupan son, sin duda, los mismos que a cada uno de sus “socios” nos inquietan y preocupan en cada momento de esta situación tan “movida” en que se encuentra nuestra sociedad en el siglo XXI.
CAUMAS es la convocante de un gran evento, la celebración anual de unas Jornadas, en las cuales, nos reúnen a todas las asociaciones de España. Son sin duda, jornadas maravillosas, donde libremente expresamos nuestras inquietudes, los ponentes aprovechan para ponernos al día de todo cuanto debemos saber y conocer y, los anfitriones, amantes de su tierra, se aprovechan y se desvelan por hacernos más agradable la estancia en su tierra, tan exquisita y variopinto como son todas las regiones de nuestra España.

Y, en Zaragoza, se produjo el relevo de celebrar las siguientes, las XVIII Jornadas, en esta bendita tierra Canaria.
Todo empezó dos años antes, en Oviedo, cuando celebramos las XVI Jornadas. Allí, en aquella encantadora ciudad y sus gentes, cuando nos atrevimos a promover esta “loca aventura”, loca y venturosa, por lo complejo de mover a tantas personas, pero conscientes de cuanta ilusión había en ese todo un equipo que iba a poner toda su vida para llevar a cabo este evento a feliz término.
Y por ir acabando, solo queremos hacer patente, a aquellos organismos oficiales que puedan escucharnos, y a los que, a través de nuestra Confederación Nacional, CAUMAS, pedimos nos puedan ayudar con alguna subvención, para paliar en parte el gasto que supone a todos los asistentes, la asistencia a estas jornadas en territorio insular, tan lejano y costoso, precisamente por su insularidad.
Nuestras jornadas, dirigidas y arropadas por eminentes exrectores y catedráticos, queremos terminarlas con unos acuerdos y propuestas de la gran importancia que, en el futuro, la sociedad va a necesitar y debe contar con la opinión y participación de los SÉNIOR.
Queremos agradecer de antemano a CAUMAS, y a todos los organismos que estén dispuestos a dar este primer paso de ayuda que solicitamos.
Víctor Manuel Girona Quesada
Presidente de la Asociación Peritia et Doctrina


































































