Confinamiento
Hoy llegamos al 40 día de confinamiento.
El día 13 de Marzo nos anunciaron las Autoridades Competentes que debíamos estar todos confinados en casa 10 días por una pandemia sanitaria mundial llamada Covid-19.
Yo me encuentro con esta situación y me pregunto ¿Qué voy a hacer? Una persona tan inquieta como yo, con negocios, la universidad y otras actividades que realizo, pensé en qué podía hacer para pasar estos días porque tenía que hacer algo y disfrutar al mismo tiempo de lo que hiciera. Una cosa que tengo clara es que me gusta escribir: ya hacia pequeñas cosas, de mis viajes, de mi profesión y alguna más y a ratos perdidos por falta de tiempo. Pensé “como son diez días, voy hacer un diario! ¡Éso no es nada y cada día lo cuelgo en Facebook! Para todos los amigos que tengo repartidos.”
Ilusa de mí empecé escribiendo un articulo diario y aquello estuvo muy bien hasta el décimo día, lo malo vino cuando fueron ampliando los días hasta convertirse en 40 y muchos más. Escribí 10 de propina y que pasó? Que la mayoría ya no podían pasar sin ellos y estaban esperando el siguiente para ver de qué hablaba. La verdad me costó terminarlo ya que un artículo diario de 2 hojas más una reflexión que hacía me costó muchísimo, pero los terminé.
Tengo que reconocer que hablé de muchísimas cosas durante ese confinamiento, todas distintas. Aprendí y saqué tanta experiencia de la gente que me parecía mentira: personas conocidas, amigos, familia y más, cómo iban cambiando de forma de ser (no sé cuál sería el motivo) fue muy curioso pero muy enriquecedor!!
Fui recopilando todos los comentarios que me hacían a diario y las respuestas que yo les daba al mismo tiempo que contaba los que me daban con el pulgar para arriba que es “me gusta” o apretaban el corazón, que es “me encanta”. Nunca me hubiera imaginado la aceptación que han tenido algunos, todos los días le daban al dedo! La verdad tengo que reconocer que fue un trabajo muy gratificante, interesante y enriquecedor. Ayudé a mucha gente en muchas cosas ya que los temas que empecé a tocar a partir de los 10 días eran ya profundos y ni yo misma cuando los terminaba me lo podía creer! Llegué a tener amigos que me pedían que hablara de algo en especial y un amigo de la universidad que por cierto siempre me decía, “¿por qué no escribe de tal cosa? Pero siempre era algo muy difícil, como rebuscado… siempre me extrañaba pero yo no le decía que no, es más como que yo misma me retaba a que viera que lo podía hacer. Pero una tarde recibo un WhatsApp que no olvidaré nunca en el que me pedía que escribiera sobre la resiliencia. Me costó muchísimo hacerlo y me resultó muy duro. Cuando lo terminé aquella tarde estaba como un trapo pero al mismo tiempo tenía una satisfacción enorme de lo bien que me había salido, estaba muy orgullosa de mí misma. Finalmente fueron 40 artículos y una carta de despedida y los 10 más hasta que un día dije “¡NO, se terminó para siempre!” Y solo quedará en el recuerdo como un mal sueño.
Quiero dejar todo esto recogido en un libro que dedicaré a mis cinco nietas que un día su abuela Reme estuvo 50 días confinada en casa por una maligna pandemia sanitaria de un bicho llamado Covid-19 el año 2020.
Esta es la experiencia que yo he tenido en 50 días.
Nunca doy el poder al desánimo, intento mantener
“La calma, la fuerza el amor y la Luz”
Remedios Seijo
Vocal de la Junta Directiva Coordinadora Exposiciones y museos
Universidad Carlos III – de Colmenarejo





























































