La Universidad / La Universidad de Mayores

Carlos LLoréns Fernández.
Alumno de 2º Ciclo del PUM.
Universidad de Vigo, Campus de Torrecedeira. Vigo.
Muchos de nosotros recordaremos esta cita:
“Psicología Evolutiva es aquella rama de la Psicología que se ocupa de los cambios psicológicos que tienen lugar en el ser humano, desde su nacimiento hasta su muerte”.
Sí, efectivamente es lo que conocemos como: PSICOLOGÍA EVOLUTIVA DEL CICLO VITAL.
Son innumerables y variados los cambios y/o transformaciones por los que transitamos a lo largo de nuestra vida. Gran parte de ellos son estrictamente personales y otra gran parte están influidos por el entorno.
Diría que navegamos por mares tumultuosos en edades jóvenes, algo común para todos, pero con distintas matizaciones. La tecnología de hoy nos era desconocida entonces.
El paso por la Universidad en su tiempo, no fue para todos. Unos porque, por decisión personal, acordaron poner fin a sus estudios. Y otros porque no tuvieron oportunidad.
Concluida nuestra vida laboral, se abrió ante nosotros la oportunidad de regresar a las aulas. La palabra “jubilación” llevó aparejada una paralización de la actividad que nos mantuvo ocupados. Con esta actividad, más estable, tuvimos hijos, formamos familias, sacamos adelante unos proyectos afines y nos quedaron otros.
Esos “otros” son los que, entre otros, hoy podemos hacer realidad, cuando hablé líneas más arriba del retorno a las aulas.
Creo que es una suerte que, en su momento, naciera esta opción denominada “Universidad de Mayores”.
Habitualmente aludimos al ser humano como biología y memoria. Yo incluiría asimismo: Acción, Inteligencia y Afectividad, por un lado.
Y, por otro, porque también considero que el ser humano tiene 3 edades:
- La que nos determina el D.N.I.
- La apariencia física que nos devuelve la imagen ante el espejo y que ven los demás
- La edad mental. Es con ésta con la que deberemos funcionar.
La piel se arruga. El cerebro no, si no queremos.
Durante el transcurso de nuestra vida, hemos visto pasar “la vida” o no. Acaba dependiendo de la importancia o de la “atención” que hayamos puesto. En esta etapa de ahora re-escribimos páginas, algunos las escribirán por vez primera y un gran número seguirán
apoyándose en un lamento constante, ausentes a los recursos de los que fuimos dotados para seguir superando adversidades.
El retorno a, o la 1ª vez en la Universidad es un camino abierto a la eterna juventud del cerebro, de vida neuronal activa y de nuevas posibilidades personales en ámbitos diversos: “no lo pude hacer antes”, “me siento motivado o con ganas de seguir formándome”, “quiero cursar esa Carrera que siempre me gustó”,…. Etc.
Ahí voy a incidir.
Quien suscribe este artículo cursó ya Carrera Universitaria, aproximadamente hacia los 40 años. Fue concluida con éxito y fue dotada con su Título correspondiente.
Haber vuelto, pues… algo debatido entre, una suerte, una oportunidad, un despliegue de nuevas oportunidades y… un ponerse al día.
Todo esto es perfectamente compatible con nuestra propia vida personal. Es como un cruce de caminos con personas más jóvenes (nuestros propios hijos, nietos), ésas que hoy están pasando y no sin ciertas dificultades, por las Disciplinas Académicas, en busca de oportunidades laborales.
La Universidad, con sus aciertos y sus no aciertos, nos facilitará la labor de poder sostener con criterio puntos de vista, compartirlos con esta juventud o esta parte de la juventud que fue educada en la lucha por salir adelante.
En definitiva la Universidad en este “estadio” de nuestra existencia, nos dará un bruñido final al conocimiento del que nos habremos equipado.
Y de que, de quererlo, seguiremos aprendiendo, incluso tras las montañas que, invariablemente, tendremos que cruzar.
Carlos LLoréns Fernández.
Alumno de 2º Ciclo del PUM.
Universidad de Vigo, Campus de Torrecedeira. Vigo.
Marzo 2019





























































